El consejero insular de Deportes, Luis González, defiende la necesidad de mantener controles antidopaje para garantizar la igualdad en la competición, pero ha cuestionado la gestión administrativa de los cuatro resultados analíticos adversos comunicados por la Federación Canaria de Lucha en el archipiélago; dos de ellos en Fuerteventura. El titular del área sostiene que la falta de una notificación efectiva de las suspensiones cautelares y el "ambiente caldeado" entre las aficiones llevaron a aplazar la final insular de lucha canaria como medida de prudencia.