Momentos emotivos, reivindicación y sororidad inundaron este 8M algunas de las principales calles de Puerto del Rosario gracias a la manifestación impulsada por la Red feminista integrada por personas también pertenecientes a distintos colectivos que exigen una igualdad real en la sociedad.
Bajo consignas que apelan a la memoria de las mujeres asesinadas, a menores a quienes sus padres también han segado la vida, lemas sobre igualdad, resistencia, lucha y derechos, las participantes defendieron que el feminismo actual representa una nueva etapa marcada por la empatía y la cooperación.
Durante la lectura del manifiesto, las organizadoras definieron el momento actual como la “cuarta ola del feminismo”, que describieron como “la revolución de la empatía, la cooperación y la conexión humana” frente a un mundo salpicado por guerras, conflictos, desigualdades y discursos de odio.
El texto arrancó recordando que el feminismo sigue siendo necesario. “Un año más estamos aquí para reivindicar algo que debería estar claro como el agua, pero que repetiremos las veces que haga falta”, señalaron las portavoces ante las personas concentradas.
Una parte central del manifiesto estuvo dedicada a recordar cómo han cambiado los derechos de las mujeres en apenas unas generaciones. Las organizadoras recordaron que hace apenas un siglo una mujer en España no podía votar, conducir o fumar en público, y que hace apenas 50 años muchas decisiones de su vida dependían legalmente de un hombre.
“No podías divorciarte, ni abrir una cuenta bancaria, ni trabajar o viajar sin consentimiento”, señalaron durante la lectura. Con estos ejemplos, las activistas quisieron subrayar que los avances en igualdad son recientes y que aún hoy siguen cuestionándose.
“Ante esto no daremos ni un paso atrás”, afirmaron.
El manifiesto también denunció el aumento de distintas formas de violencia contra las mujeres, desde los asesinatos machistas hasta las agresiones sexuales o la violencia digital.
Recordaron que el patriarcado continúa siendo una estructura presente en toda la sociedad. “Es transversal y estructural, no coyuntural”, subrayaron las portavoces quienes también señalaron que el aumento de denuncias por agresiones sexuales también refleja un cambio social. “Significa que ya no vamos a seguir tolerando agresiones que durante décadas se han normalizado”, apuntaron.
Un feminismo frente a las crisis globales
El manifiesto relacionó la lucha feminista con otros grandes desafíos globales, como los conflictos armados, la crisis ambiental o el aumento de los discursos extremistas.
Para las organizadoras, el modelo dominante -basado en la competencia, el individualismo y el poder- forma parte del problema. Frente a ello, defendieron que el feminismo propone otra forma de entender el mundo basada en la cooperación y la interdependencia. “Una visión feminista del mundo es una visión que entiende que formamos parte de la naturaleza y que debemos respetarla y cuidarla”, afirmaron.
Como viene siendo habitual en los últimos años, entre las principales reivindicaciones estuvo también el reconocimiento social de los cuidados, unas tareas que continúen siendo consideradas secundarias pese a ser esenciales para la vida.
“¿Por qué los cuidados son considerados algo periférico? Si una persona nace y no la cuidan, se muere”, señalaron. Por ello reclamaron políticas públicas que refuercen el sistema de bienestar, la corresponsabilidad en los cuidados, la defensa de la sanidad pública, el acceso a la vivienda y la protección de los derechos sexuales y reproductivos.
Reivindicaciones en Fuerteventura
La movilización también incluyó demandas concretas en el ámbito local. Entre ellas, la petición de dedicar una calle o espacio público visible a Lorenza Machín, una propuesta aprobada en el pleno municipal de Puerto del Rosario en 2023 pero que, según denunciaron, sigue pendiente de materializarse.
Las activistas también criticaron la falta de respuesta institucional a algunas iniciativas feministas desarrolladas en la isla, como actividades planteadas para el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
Para concluir, las participantes reivindicaron la herencia de las generaciones anteriores y el futuro de quienes continuarán el movimiento.
“Descansaremos si es necesario, nos acuerparemos y seguiremos luchando”, proclamaron siempre con el objetivo de transformar la sociedad para que todas las personas puedan vivir libres y en igualdad.
