Idaira Martín y Vanesa Pérez explicaron, en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular, que Orgullo Crítico surge como una alternativa a los modelos de celebración del orgullo más institucionalizados. “El orgullo puede ser festivo, pero el orgullo es protesta; no podemos olvidarlo”, señaló Martín quien situó el origen del movimiento en Madrid y en experiencias organizativas que, desde mediados de los años 2000, cuestionaron la mercantilización de estas celebraciones.
En Fuerteventura, el colectivo comenzó a organizarse en 2023, impulsado por personas que regresaban a la isla tras participar en movimientos sociales en otros territorios. “Echábamos de menos una asamblea, un lugar donde encontrarnos”, recordó Martín, explicando que desde entonces han mantenido encuentros periódicos como cinefórums quincenales para debatir sobre diversidad, feminismos o antirracismo.
Ana Vanessa Pérez Araya subrayó que el colectivo responde a la diversidad interna del propio movimiento LGTBI. “No todas pensamos igual ni luchamos de la misma manera. Es como la sociedad: hay distintas formas de ver la lucha y distintos valores”, explicó.
Por eso, definen el movimiento como interseccional, que entiende la lucha LGTBI conectada con otras realidades sociales. “No creemos que la lucha LGTBI sea exclusivamente LGTBI; la clase, la etnia, el lugar de procedencia o el capacitismo también atraviesan nuestras vidas”, explicó Iraira Martín durante la entrevista.
Tefía: un lugar para la memoria y el relato "más allá de la violencia"
La elección de Tefía no es casual. El lugar fue uno de los espacios de reclusión de personas perseguidas por su orientación sexual durante la vigencia de la Ley de Vagos y Maleantes. Para el colectivo, celebrar allí estas jornadas significa “dar a conocer lo que nunca debió ocurrir y recordar de dónde venimos para que no se repita”.
La jornada dará inicio este sábado sobre las 9:30h y se desarrollará a lo largo de todo el día para promover un programa dinámico que combina actividades, proyecciones y debates.
La programación comenzará con dinámicas colectivas para “romper la jerarquía entre quienes organizan y quienes participan”, seguidas de la proyección del documental Invertidos. La ley contra el deseo, centrado en la represión franquista contra las personas LGTBI.
Tras el documental, se realizará una visita al museo de la colonia penitenciaria y una mesa redonda titulada “Triángulo Rosa: resistencias cotidianas frente al odio LGTBIQ+”, centrada en estrategias colectivas para afrontar la discriminación actual.
Según las organizadoras, el objetivo es ir más allá del relato de la violencia. “Nuestra vida es un constante resistir, pero también necesitamos espacios donde se respire y se construyan formas de apoyo colectivo”, explicó Pérez Araya.
Orgullo Crítico considera que, pese a los avances legislativos, persisten dificultades en la vida cotidiana, especialmente en ámbitos como la educación. “Existen leyes y protocolos, pero muchas veces hay que luchar para que se cumplan”, afirmó Pérez Araya, quien también participa de forma muy activa en el acompañamiento a menores trans.
Orgullo Crítico defiende la autogestión como principio político central. Las jornadas se financian mediante aportaciones voluntarias y trabajo colectivo, sin apoyo institucional ni empresarial. “Es algo hecho por el pueblo y para el pueblo”, resumieron durante la entrevista.
La programación se completará con momentos de encuentro comunitario y una comida vegana organizada de forma colectiva, manteniendo el carácter participativo y autogestionado del evento.
La organización espera reunir a unas 60 personas, incluidas participantes llegadas de otras islas y de la península. Más allá de la cifra de asistencia, las impulsoras destacan la respuesta social recibida. “Lo más bonito ha sido la ilusión de la gente y volver a sentir que las cosas se construyen desde la base”, concluyó Martín.
