Con apenas doce años, Fatma tiene muy claro cuál quiere que sea su futuro. Quiere ser médica y, para ello, regresar a Fuerteventura para continuar sus estudios. "Seré la primera de mi familia", respondió durante su participación en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, donde compartió micrófono con otros participantes del programa Vacaciones en Paz, que este verano ha permitido a siete menores saharauis disfrutar de dos meses junto a familias de acogida en la Isla.
La joven explicó que espera volver en octubre para cursar la Educación Secundaria Obligatoria en Fuerteventura, una posibilidad que le abriría las puertas a continuar su formación hasta la universidad.
Su objetivo es estudiar Medicina, un sueño que, reconoce, nadie de su familia ha podido alcanzar hasta ahora. "Voy a ser la primera", afirmó con ilusión.
Su historia representa una realidad compartida por miles de niños y niñas saharauis que han nacido y crecido en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia, donde el pueblo saharaui permanece exiliado desde hace ya más de cincuenta años. Allí, las temperaturas superan durante el verano los 50 grados y las oportunidades educativas y laborales son muy limitadas en una zona dependiente de la ayuda de los organismos internacionales.
Durante la entrevista, Fatma y el también menor Said Mohammed describieron con timidez las diferencias entre ambas realidades.
En Fuerteventura disfrutan de la playa, la piscina o las excursiones; en los campamentos, explicaron, no existen esas posibilidades y la vida transcurre marcada por las duras condiciones del desierto. Ambos coincidieron además en que la situación que vive el pueblo saharaui es injusta porque, como resumieron con sus propias palabras, "no estamos en nuestras tierras".
Se precisan más familias de acogida
La madre de acogida, Mari Carmen Jordán, conoce bien esa realidad. Lleva veinte años participando en el programa Vacaciones en Paz y asegura que cada verano se repite la misma historia. Llegan los niños cansados tras un largo viaje, se adaptan rápidamente a cómo es vivir en Fuerteventura y, cuando llega el momento de regresar, la despedida resulta especialmente emotiva. "Se van llorando ellos y también las familias", explicó durante la entrevista, convencida de que la experiencia transforma tanto a los menores como a quienes les abren las puertas de su casa.
Además del descanso lejos del calor extremo, el programa permite que los menores reciban revisiones médicas, especialmente oftalmológicas y odontológicas, además de otras pruebas sanitarias que resultan difíciles de realizar en los campamentos.
Durante su estancia también participan en actividades de ocio y convivencia organizadas por las familias de acogida y las asociaciones colaboradoras.
Por su parte, el presidente de la comunidad saharaui en Fuerteventura, Ahmed Hasenna, recordó que el programa constituye mucho más que unas vacaciones. Lo definió como una acción humanitaria que ofrece a los menores un respiro frente a las duras condiciones del desierto y, al mismo tiempo, fortalece los lazos entre las familias canarias y saharauis. Aprovechó además la entrevista para hacer un llamamiento a nuevas familias de acogida, convencido de que quienes participan por primera vez suelen repetir la experiencia.
Más de 50 años esperando a la celebración del referéndum de autodeterminación en el Sahara
Hassena, recordó durante la entrevista que el pueblo saharaui lleva más de 50 años esperando la celebración del referéndum de autodeterminación promovido por Naciones Unidas, mientras el escenario geopolítico internacional ha ido cambiando. En ese contexto, lamentó el giro de la posición del Gobierno de España respecto al Sáhara Occidental y defendió que, pese al respaldo que Marruecos ha obtenido de algunos aliados internacionales, el pueblo saharaui mantiene intacta su reivindicación. "Esto no se mide por la fuerza, sino por la resistencia y por la legalidad", concluyó, convencido de que la resiliencia de varias generaciones permitirá mantener viva la aspiración de regresar algún día a su tierra.
