El consejero subraya la labor realizada en los últimos años, desde prácticamente 2023, cuando había tres emergencias hídricas declaradas en Canarias, incluida la Isla majorera. Según valora, Miranda, el balance que se hace para Fuerteventura es positivo. En la Isla se ha mejorado el sistema de reparto de agua, los depósitos, las tuberías y también las propias desaladoras, donde se ha invertido en la mejora de membranas. El objetivo prioritario dirigido a que “el agua llegue y que llegue con presión”; una de las demandas recurrentes de la población en distintos puntos del territorio.
Una de las piezas clave es la depuradora de Puerto del Rosario. El próximo lunes, desveló, en el Consejo de Gobierno, “vamos a llevar ya el último paso de la financiación de la depuradora de Puerto Rosario”; una infraestructura que ha vuelto a ser tarifada y que se aprobará “por un gasto plurianual de 15 millones”.
La relevancia del proyecto no es solo urbana o ambiental. También tiene un impacto directo para el campo majorero, ya que esa actuación permitirá contar “en breve” con entre 3.000 y 4.000 metros cúbicos de agua que “pueden ir dedicados al sector primario”.
Miranda insiste en que las lluvias registradas este año en Canarias han sido un alivio, especialmente para el sector primario, pero no deben llevar a una falsa sensación de seguridad. Se agradece que haya llovido y se reconoce que eso reduce presión sobre el sistema, pero el mensaje es claro, subraya,: “no hay que bajar la guardia” porque el cambio climático seguirá condicionando la disponibilidad hídrica en los próximos años.
La otra gran actuación que se pone sobre la mesa es la desaladora del sur, definida como una “obra estratégica”. El siguiente paso será su paso por el Consejo Insular de Aguas para oficializar definitivamente la ubicación. “Se va a oficializar que va a ser Matas Blancas el sitio concreto donde se va a poner esa desaladora”, anuncia. Esto permitirá desbloquear el desarrollo del proyecto básico y, a partir de ahí, iniciar el largo camino de autorizaciones necesarias.
No será un proceso inmediato. Según se explica, la redacción del proyecto básico, encomendada al Instituto Tecnológico de Canarias, irá acompañada de un periodo de dos o tres años para tramitar autorizaciones ligadas a accesos, enganches eléctricos o vertidos de salmuera, entre otras. Después de distintos estudios para proyectar el lugar más óptimo, y ubicar la infraestructura en Matas Blancas, “la semilla ya está puesta”. Permitirá que Fuerteventura dependa únicamente de la producción en el norte para reforzar la zona sur.
Reivindicar la singularidad de las Islas para garantizar el apoyo efectivo
Manuel Miranda también dio cuenta de la preocupación en el Gobierno por el futuro de la financiación europea para el sector primario en el período 2028-2036.
El temor, confesó, es que el nuevo reparto comunitario, condicionado por el aumento del gasto en defensa e industria, pueda restar apoyo a actividades esenciales para regiones ultraperiféricas como Canarias. Por eso, la reivindicación que se defiende es que los fondos dirigidos al fomento del sector primario lleguen “directos desde Europa a Canarias”, preservando el trato singular que históricamente ha tenido el Archipiélago.
