jueves. 12.03.2026
El diagnóstico realizado por Cumbre 8, a cargo de Gesprotur -organismo dependiente de la Consejería de Empleo y Turismo que dirige Jéssica de León en el Gobierno de Canarias-, ha arrojado datos concluyentes sobre la situación que viven los empresarios y residentes en la zona turística de El Castillo,  donde conviven más de 8.000 personas (el 49% de origen extranjero) y que visitan, cada día, más de 8.100 turistas. El presidente de AECA, Eduard Van der Veen, destaca en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, que a tenor del estudio “la realidad en El Castillo es más preocupante de lo que siempre hemos anunciado”.

El estudio no solo confirma buena parte de las quejas que proceden tanto de los empresarios como de los propios vecinos sino que también arroja más demandas. Y es que los datos reflejan la existencia de problemas de gestión administrativa, carencias en servicios públicos -especialmente en limpieza-, falta seguridad y una percepción creciente de abandono por parte de las administraciones que, según apuntaron desde la organización empresarial su tesorera, Fara Reyes, y el gerente, Juan Gonçalvez, no tienen en cuenta el peso y la importancia de esta zona, dentro de la isla de Fuerteventura.

Los datos demográficos reflejan el peso que tiene El Castillo dentro del municipio de Antigua. De los 13.745 habitantes registrados en el municipio, aproximadamente el 62% reside en la zona de Caleta de Fuste, lo que supone más de 8.500 personas viviendo en el área costera.

El perfil de la población es además muy diverso: el 51% son españoles y el 49% extranjeros, una mezcla de nacionalidades que, según el estudio, podría ser una fortaleza social y económica, pero que en la práctica ha generado también dinámicas de fragmentación entre comunidades.

AECA considera que ese carácter multicultural debería aprovecharse mejor para reforzar la vecindad en el núcleo turístico. “En lugar de sacarle partido a la multiculturalidad, muchas veces estamos divididos”, reconoció Van der Veen, aunque ahora, “la basura nos ha unido”, subrayaron desde la organización de empresarios destacando que la necesidad por solventar problemas comunes está posibilitando una mayor cohesión social; sobre todo, por parte de comunicades, como la inglesa, que hasta ahora no se ha mostrado especialmente participativa.

Poca capacidad operativa y sin ley antifraude

Uno de los aspectos más relevantes del diagnóstico es el que apunta directamente a la capacidad administrativa del Ayuntamiento de Antigua.

El informe identifica limitaciones en la capacidad operativa y administrativa del consistorio para gestionar un núcleo turístico y residencial del tamaño de Caleta de Fuste. Entre las consecuencias señaladas aparecen procesos administrativos lentos y dificultades para ejecutar proyectos o mejoras necesarias. Para los empresarios, esto explica parte de los retrasos en actuaciones básicas relacionadas con mantenimiento urbano, servicios o planificación.

También se menciona un problema estructural que afecta a una parte importante del núcleo: alrededor del 60% de Caleta de Fuste no está recepcionado urbanísticamente, lo que impide que algunos residentes reciban determinados servicios municipales con normalidad. En la práctica, esto se traduce en situaciones que generan frustración entre los vecinos. “Hay personas que llevan ocho o diez años viviendo allí y no saben por qué no pasa un jardinero o un barrendero. No saben que es porque su zona no está recepcionada”, explicaron desde la asociación.

Los empresarios también señalaron con gran preocupación que Antigua es el único municipio de la Isla sin ley antifraude, lo que impide poder acogerse a las ayudas públicas procedentes de Europa. Millones de euros que en el resto de municipios majoreros  están contribuyendo al desarrollo y mejora de la calidad de vida de sus vecinos y, que sin embargo, pasan de largo por Antigua.

Nueva oleada de robos

El diagnóstico también identifica otras situaciones consideradas prioritarias y urgentes para este núcleo. Entre ellas destacan las deficiencias en limpieza y mantenimiento urbano, una percepción creciente de deterioro del espacio público, la falta de actuaciones claras ante focos de conflictividad, y la preocupación del sector turístico por la pérdida de cliente repetidor, que históricamente ha sido uno de los pilares del destino. Los empresarios denunciaron una oleada de robos en la zona que está afectando principalmente a los visitantes que no dudan en visibilizar la situación a través de conocidas plataformas y redes sociales, lo que -recalcan- está afectando gravemente a la imagen del destino.

A pesar del diagnóstico crítico, AECA insiste en que el objetivo del estudio no es confrontar con las administraciones, sino abrir una nueva etapa de trabajo dirigida a facilitar y divulgar la información municipal a la ciudadanía

Van der Veen definió el informe como “un punto de partida para que el que quiera trabajar, trabaje” y recordó que la asociación ha tratado de actuar como intermediaria entre instituciones, empresarios y residentes.

 

Participación y elecciones

Tras la presentación del informe, la asociación pretende ahora impulsar grupos de trabajo con residentes y colectivos de distintas zonas de la costa con el objetivo de reforzar la participación ciudadana y trasladar propuestas concretas al Ayuntamiento.

Desde AECA se insiste en que la organización no está para hacer política sino para encontrar soluciones aunque, "es necesario que la población y los residentes voten de manera más consciente con la información, porque la información es poder y cuando uno tiene la información y sabe lo que está pasando, pues puede votar en consecuencia o a quien tú quieras", concluyó el gerente de AECA convencido de que tras este punto de inflexión "las cosas van a mejorar en El Castillo".

Eduard Van der Veen: “La realidad en El Castillo es más preocupante de lo que siempre...
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