Comisiones Obreras reclama al Gobierno de Canarias que fiscalice a las empresas adjudicatarias del transporte sanitario e insta a que el Servicio Canario de Salud asuma el servicio si patronal y sindicatos no alcanzan un acuerdo antes de septiembre, fecha límite. El sindicato advierte de que el bloqueo del cuarto convenio colectivo puede acabar condicionando la nueva licitación y perpetuando un modelo que, según denuncia, acumula incumplimientos, irregularidades, ilegalidades y unas condiciones laborales muy precarias. CCOO mantiene la huelga y avisa de que endurecerá las medidas si no se llega a un acuerdo.
Un acuerdo antes de septiembre
El contrato anterior del transporte sanitario en Canarias, con una duración de cuatro años y dos prórrogas de un año, finalizó el pasado 31 de diciembre. Desde el 1 de enero, el servicio se encuentra en un periodo extraordinario de nueve meses, permitido por la Ley de Contratos del Sector Público al tratarse de un servicio esencial. Ese plazo vence en septiembre y, si antes no se han cerrado las condiciones laborales y económicas del nuevo convenio, la licitación puede salir por debajo del coste real.
Es una de las principales preocupaciones de los trabajadores, según explicó en el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular, Enrique Espí, responsable del sector de ambulancias en Canarias de CCOO.
En su intervención, dio cuenta del “bloqueo” existente en la mesa de negociación, que se constituyó el año pasado. “No hemos avanzado prácticamente en nada”, lamentó, salvo en la vigencia del convenio, prevista a cinco años.
Junto al secretario general de la Unión Insular de CCOO en Fuerteventura, Gabriel Rodríguez; el delegado insular de la Federación de Servicios a la Ciudadanía, Victoriano Mederos; y Carlos González, delegado de CCOO puso sobre la mesa y, de forma prioritaria, la necesidad de mejorar las condiciones laborales de unos trabajadores que cobran el Salario Mínimo Interprofesional y en cuyas nóminas “aparecen como transportistas y camilleros”, pese a que “son técnicos sanitarios” y “están salvando vidas”.
Por eso, CCOO pide una actualización salarial del 21% -por la pérdida de poder adquisitivo acumulada-, una subida posterior del 4% y la regulación de las condiciones hasta 2030.
También reclama la reducción progresiva de la jornada, mejoras en festivos, permisos y pluses, y el reconocimiento de la categoría profesional de los técnicos sanitarios.
“Necesitamos que esto salga antes de septiembre para que la Administración pueda sacar un concurso público actualizado y no infravalorado”, defendió Espí.
En frente, una patronal que no cede y que “bloquea” la negociación, denuncian.
Espí afirma que todo lo que “les cueste dinero” a las cinco empresas adjudicatarias del servicio en Canarias lo están vinculando a una “supuesta adenda” de la Administración. Critica que la patronal se escuda en que la Administración no le garantiza el dinero y, por otro lado, la Administración dice que no puede dotar económicamente el servicio, si no hay acuerdo un acuerdo previo.
Fiscalizar el servicio público
El sindicato insiste en que el problema no es únicamente salarial y exige al Gobierno que fiscalice el servicio que se está llevando a cabo.
CCOO asegura que desde hace tres o cuatro años viene denunciando incumplimientos, irregularidades e ilegalidades por parte de las empresas adjudicatarias. La Administración “no está haciendo la labor que debe de hacer ni de fiscalización” para comprobar que las empresas cumplen el contrato público firmado.
Entre las situaciones denunciadas figuran turnos de 24 horas sin respetar los descansos, ambulancias que deberían salir con conductor y técnico pero prestan servicio solo con una persona (a pesar de que la adjudicataria cobra por dos), falta de material y medicación, y vehículos en condiciones deficientes. El sindicato habló incluso de ambulancias con entrada de gases en la cabina asistencial, portones que no abren o ausencia de aire acondicionado.
Para Espí, si el servicio continúa gestionado por empresas externas sin control suficiente, “el problema histórico” se repetirá convenio tras convenio.
Dispersión geográfica y solo dos ambulancias medicalizadas para toda la isla
En Fuerteventura, los representantes sindicales advierten de que la situación se agrava por la dispersión geográfica y las largas distancias.
La isla cuenta, según expusieron, con unos 115 trabajadores, siete unidades básicas y dos medicalizadas, una dotación que consideran insuficiente para una población que ha crecido de forma notable en los últimos años.
Los representantes de CCOO alertaron de que en municipios como Betancuria los tiempos de respuesta pueden alcanzar una hora o más, y reclamaron un diagnóstico real de las necesidades de la isla, además de una ambulancia fija en Antigua.
La huelga ya está en marcha, con paros semanales. Si no hay avances, CCOO no descarta endurecer las movilizaciones.
En caso de no llegar a un acuerdo antes de septiembre, desde la organización sindical se insta al Servicio Canario de Salud a asumir el servicio para garantizar tanto los derechos laborales como la calidad de una prestación esencial para la ciudadanía.
