La reapertura de la terraza Tinguaro, que llevaba más de quince años cerrada, en la Plaza de España ha causado sorpresa. Mientras algunos vecinos de la capital aplauden la iniciativa con una mirada nostálgica hay colectivos como El Efequén que abren el debate sobre el futuro de uno de los espacios más emblemáticos de Puerto del Rosario.
En una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, el presidente de la entidad y conservador de Patrimonio, Loren Castañeyra, mostró su desconcierto al considerar que la reapertura resulta incompatible con la recuperación del carácter público de la plaza.
Una vieja demanda del colectivo que tenía la impresión de que le Ayuntamiento avanzaba en una propuesta para remodelar este enclave histórico.
El presidente de El Efequén insistió en que la reivindicación de la entidad no va dirigida contra ningún empresario en particular, sino contra una forma de utilización de esta plaza ubicada en el corazón del viejo Puerto Cabras.
Según recordó, el terreno en el que se asienta la Plaza de España fue donado por un particular en la década de los cuarenta. Un balcón natural al mar y al puerto que se convirtió en plaza gracias a una suscripción popular. Los vecinos, explicó, aportaron dinero y materiales de construcción. "Fulanito de tal dio cuatro sacos de cemento, el otro dio no sé cuánto. Es más del pueblo que nada", subrayó.
El antiguo corazón de Puerto de Cabras
Durante décadas la Plaza de España fue el principal lugar de encuentro de los vecinos, la mayoría de los residentes la conocían simplemente como El Parque, un espacio abierto desde el que se contemplaba el puerto y donde transcurría buena parte de la vida cotidiana del municipio.
Allí paseaban las familias, jugaban los niños, aprendían a montar en bicicleta varias generaciones de majoreros y se celebraban encuentros y actos sociales que, según sostuvo, forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Sin embargo, aseveró, esa función del espacio público comenzó a perderse al otorgarse licencias de actividad a empresas privadas. "Se le da una serie de licencias para que puedan hacer una terraza privada. Es un negocio privado y me parece que es una pérdida para lo que era el casco antiguo de Puerto de Cabras", insistió.
Hace más de quince años, el establecimiento Tinguaro cerró sus puertas al público abriendo la posibilidad, demandada por El Efequén, de recuperar la plaza.
Recuperar la imagen histórica
La asociación sostiene que la recuperación no exigiría "recreaciones imaginarias", sino restaurar una configuración perfectamente documentada. Existen abundantes fotografías históricas que permiten conocer con precisión cómo era este enclave durante buena parte del siglo XX.
Hay documentación fotográfica sobrada, insistió, "preciosa, maravillosa; se ve perfectamente cómo era. No hay que hacer nada nuevo; simplemente repetir lo que hubo".
La asociación también plantea que el enclave recupere el nombre de Plaza de Puerto de Cabras, al considerar que esa denominación reforzaría la memoria histórica de la capital y contribuiría a poner en valor el antiguo núcleo urbano.
A la espera de una respuesta municipal
Tras conocer la apertura de la nueva terraza, El Efequén espera conocer cuál es la posición del Ayuntamiento respecto al futuro de la Plaza de España y si continúa existiendo alguna iniciativa para su remodelación.
Mientras tanto, la asociación asegura que mantendrá su labor de divulgación y defensa del patrimonio histórico de Puerto del Rosario, convencida de que la recuperación de este espacio constituye una cuestión de identidad, memoria y uso ciudadano del espacio público.
También espera la próxima aprobación definitiva del catálogo patrimonial municipal para proteger la zona y, también, la reivindicada cornisa. Un espacio que no solo hay que proteger sino también conservar y poner en valor.
Entre las propuestas, "alguna lámina de agua que permita entender el entorno", recordando que antaño el mar bañaba hasta la propia cornisa.
