La edil explicó en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, que el proyecto ya está en el área de Contratación “para darle la forma y sacar la licitación”. Antes deberá pasar por el trámite europeo y después publicarse en el portal de Contratación del Estado. A partir de ahí, si la licitación no queda desierta, advierte, el Ayuntamiento espera poder iniciar los trabajos después del verano.
La actuación es vital porque la situación de este arenal vivo “es alarmante”, subrayó, haciendo especial hincapié en que es precisa “una regeneración desde el subsuelo y pasando por infraestructura y por todas las etapas”.
El proyecto contempla una inversión global de 500.000 euros y afectará al tramo que va desde Punta Bikini hasta la zona sur del Parador, en el entorno del Hotel El Mirador. La
obra incluye la limpieza del subsuelo, la retirada de cableado en desuso y el soterramiento adecuado de las instalaciones de fontanería y electricidad. También se renovarán los servicios básicos de la playa.
La intervención prevé nuevos módulos de chiringuito, baños, vestidores, terraza, pasarelas de punta a punta, un espacio para socorristas y dos módulos deportivos.
Fernández insistió en que se trata de una renovación integral que tendrá en cuenta las características de Playa Blanca, una playa viva, expuesta al viento y al movimiento constante de la arena.
La accesibilidad será otro de los ejes de la obra. La concejala aseguró que el proyecto incorpora duchas adaptadas, bancos, servicios accesibles y un chiringuito con baño para personas con movilidad reducida. “La accesibilidad universal y el que todo el mundo pueda disfrutar de nuestras playas se está implementando en todas y cada una de las playas donde estoy actuando”, destacó.
El retraso en la autorización de Costas ha tenido también consecuencias económicas. Fernández explicó que el Ayuntamiento llegó a devolver 40.000 euros de financiación procedente del Cabildo por no poder ejecutar el proyecto en plazo. Esa cantidad formaba parte de una actuación global de 500.000 euros que, según indicó, está incorporada al ejercicio 2026 porque existía un compromiso municipal.
Una vez adjudicada la obra, el plazo de ejecución será de unos seis meses. La edil calcula que, si los trabajos arrancan en septiembre, Playa Blanca podría estar completamente terminada entre marzo y abril de 2027. Aun así, advirtió de que los módulos deberán fabricarse a medida, ya que Costas ha exigido dimensiones específicas, lo que podría conllevar cierto retraso.
El Ayuntamiento trabaja además en la gestión futura de los usos de la playa. Se preparan los pliegos para licitar la concesión del chiringuito y de los dos módulos deportivos.
En el caso de las escuelas de surf, Fernández recordó que Playa Blanca es una playa donde ondea la bandera azul y que las empresas autorizadas pagan su canon para poder operar.
La concejala admitió que sigue existiendo tensión entre escuelas autorizadas y empresas que acuden sin permiso a dar clases. “Esa guerra sigue igual”, reconoció, aludiendo a las quejas de quienes sí abonan el canon y reclaman control sobre el uso deportivo de la playa.
La edil también dio cuenta de las novedades del servicio de salvamento y socorrismo que dio inicio el pasado jueves, tras una nueva licitación en la que resultó adjudicataria Activa Canarias. Una empresa que presentó oferta con mejoras en la remuneración salarial de los socorristas; una reivindicación del colectivo que, a falta de un convenio propio, insta a las administraciones a incluir pluses y bonificaciones en sus licitaciones que permitan mejorar las condiciones económicas, establecidas por lo general en la base del salario mínimo.
Toñi Fernández Aragón también quiso felicitar al vecino portuense y nadador Edu Blasco, tras proclamarse de nuevo, con su equipo, campeón de España de salvamento y socorrismo, modalidad relevos, y anunciar su participación en el próximo mundial de Sudáfrica.
