Puntos de vaciado y llenado, en todos los municipios
La Asociación Campista de Fuerteventura (ACF) cumple el próximo mes de octubre seis años desde que iniciara su andadura. En este tiempo siempre ha defendido la necesidad de regular la actividad para respetar el territorio y crear una red de puntos de llenado y vaciado con el fin de evitar vertidos incontrolados y disponer de agua.
Hace dos años, logró que el Ayuntamiento de La Oliva atendiera a las demandas y habilitara un punto y que da servicio a cientos de autocaravanas y furgonetas que disfrutan de un entorno privilegiado en el norte de Fuerteventura. Un servicio, hasta ahora gratuito, y que los propios asociados piden sea de pago. “Hay gente que va a lavar el coche en el punto de llenado de la autocaravana”, desvelaron el presidente de la entidad, Gustavo Morales, y la tesorera, Mame Alejandro, en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, al explicar por qué la asociación defiende que el agua deje de ser gratuita en estas instalaciones muy bien valoradas por los usuarios.
Estos comportamientos, sin embargo, afectan a todo el colectivo por lo que instan a regular, para controlar mejor y reducir los abusos.
La asociación majorera mantiene encuentros con todos los ayuntamientos de Fuerteventura para avanzar en una red mínima de servicios en toda la geografía insular. El objetivo es claro, “que cada municipio cuente, al menos, con un punto de llenado y vaciado”.
En relación al mapa actual, la asociación ve avances, aunque todavía insuficientes.
En Betancuria, por ejemplo, el Ayuntamiento trasladó a la entidad que el proyecto para culminar el punto existente donde el vaciado de aguas grises todavía no es posible ya está adjudicado y que podría estar operativo “en uno o dos meses”, previsiblemente antes del verano.
En Tarajalejo, sin embargo, persisten las carencias. Existe un punto, pero no tiene agua, sólo la posibilidad de vaciado. Es un punto, insisten, muy utilizado por las personas que se mueven por el sur de la Isla y que resulta insuficiente, por lo que instan al Ayuntamiento de Tuineje a habilitar otro punto más. Además, en Tarajalejo se han detectado comportamientos incívicos por parte de algunos usuarios que están provocando malestar a la vecindad que reside en las cercanías.
En Antigua también hay un punto de vaciado, “bastante bien”, aunque igualmente le falta agua.
Y en Puerto del Rosario, uno de los municipios que aún no cuenta con estas infraestructuras completas, la asociación aprecia buena predisposición institucional. “Están bastante concienciados e incluso están buscando zonas a ver dónde se podría poner un punto de vaciado y llenado”, apuntó Morales destacando que tampoco existe este servicio en el municipio de Pájara.
La asociación también reclama zonas de camping en una isla donde, recuerdan, “no hay ningún sitio donde poder acampar legalmente”. Sobre la mesa figuran antiguas iniciativas en lugares como El Cotillo o Barranco de La Torre, aunque tienen carácter privado.
A la espera de la regulación autonómica...que respete las singularidades
Mientras tanto, el sector se encuentra a la espera de que el Gobierno de Canarias apruebe el reglamento para ver qué margen tendrá después el Cabildo; y, también los ayuntamientos que “esperan por la normativa del Cabildo, entonces así estamos todos”, resumió Morales.
A la espera de la entrada en vigor de la norma, el colectivo teme que una regulación uniforme, en todo el archipiélago, termine discriminando la realidad majorera. “La del gobierno de Canarias nos ponen a todas las islas iguales y no somos iguales”, advirtió el presidente de la ACF.
“Fuerteventura no tiene nada que ver con El Hierro”, insistió, al reivindicar que la ordenación tenga en cuenta el territorio, la dispersión, la tradición insular y la propia geografía.
El miedo, en el fondo, es que se acaben limitando de forma excesiva los lugares donde una autocaravana puede estacionar legalmente. “Lo que no queremos es que nos discriminen a nosotros”, recalcaron los representantes de la ACF, insistiendo en que una autocaravana o una furgoneta camperizada tienen derecho a estacionar en los mismos lugares en los que se permite el estacionamiento al resto de vehículos.
La asociación quiere, además, conocer con claridad dónde no se puede estar para poder trasladarlo a sus socios y colaborar en el cumplimiento de las normas.
Esa información, añadió, permitiría a la asociación comunicar con rapidez “dónde podemos estar, donde no” y actuar también frente a conductas incívicas.
Con casi 500 socios actualizados este año, más de 800 en sus listados y asociados de otras islas, la ACF llega a su sexto aniversario convertida en una voz organizada del sector. Ahora tenemos “una voz única en las instituciones”, resumió Morales; es uno de los grandes logros de esta entidad.
