El Mercado Municipal de Puerto del Rosario no abrirá sus puertas en los plazos previstos inicialmente. La concejala de Comercio, Tacoremi Gutiérrez, situó la inauguración del recinto a finales de este año, una vez concluya la tramitación de la ordenanza que regulará su funcionamiento y permita iniciar el proceso de adjudicación de los puestos.
El Ayuntamiento trabaja en la redacción definitiva de la normativa, que está en fase de consulta previa, y que establecerá las condiciones de uso del mercado, los horarios y el régimen de explotación de los distintos espacios.
El siguiente paso será la licitación de 11 de los 14 puestos con los que contará el mercado. Los tres restantes, destinados a carnicería, continuarán siendo explotados por sus actuales concesionarios.
La distribución prevista contempla, además, una pescadería, dos puestos de frutas y verduras, cuatro espacios dedicados a la restauración, dos de gastronomía y dos pequeños kioscos destinados a productos como flores, artesanía, huevos u otras especialidades.
Gutiérrez aseguró que existe interés por parte de operadores comerciales para instalarse en el nuevo mercado que pretende convertirse en un espacio de referencia para la actividad económica y también social del municipio.
A la espera de las obras de rehabilitación del Casco Histórico -con financiación del Ayuntamiento capitalino, Cabildo y Gobierno de Canarias-, la concejala confía en que el entorno se convierta, junto con la Avenida Marítima, "en una zona de paseo, una zona de disfrute, una zona de ocio, una zona donde la gente se va a reunir", describió.
Impulso al comercio local
La responsable municipal también dio cuenta de las iniciativas sobre dinamización comercial que impulsa la corporación después de las críticas principalmente a la campaña Mójate que promueve en colaboración con la asociación de Empresarios de Puerto del Rosario. Una campaña muy criticada por la formación CONTIGO hace dos años y que ha vuelto a centrar la denuncia por parte de una asociación de profesionales autónomos de Fuerteventura pero, también, de partidos como Fuerteventura Avanza y el Partido Popular que, incluso, ha solicitado la comparecencia de la edil en la próxima sesión plenaria.
Algo que ha "extrañado" a la concejala ya que se trata de la séptima edición de la campaña, no es una iniciativa novedosa, recordó, que fue iniciada por la anterior corporación cuando FA integraba también el gobierno local.
Gutiérrez puso en valor que se trata de una campaña en la que, inicialmente, solo participaban los comercios adheridos a la asociación promotora y que, en esta legislatura, se ha abierto al resto de establecimientos interesados. De hecho, en la presente edición participan 110 comercios, de los que 30 no están asociados. Todos se benefician del impacto económico de la campaña diseñada por la organización empresarial.
Las críticas se centran en los 4.000 euros en premios, que no se dan en metálico para que reviertan en el tejido empresarial. Un dinero en vales canjeables en los comercios que sí están integrados en la asociación.
En este punto, la edil defendió, por un lado, el trabajo desarrollado por la organización y, por otro, comparó la ayuda con otras subvenciones que se dirigen a otras entidades y que redundan en los asociados. En esta línea, apostó por impulsar el asociacionismo. "Nosotros lo que intentamos es favorecer que no se pierda la asociación de empresarios, porque son los que defienden también al comercio", destacando la necesidad de potenciar un tejido asociativo.
Gutiérrez también dio cuenta de otras medidas que el Ayuntamiento viene desarrollando para impulsar la actividad comercial en Puerto del Rosario. Entre ellas, subrayó el funcionamiento de la bolsa municipal de locales comerciales, una iniciativa destinada a facilitar el contacto entre propietarios de establecimientos vacíos y emprendedores interesados en abrir un negocio.
Según indicó, prácticamente todos los locales incorporados al programa ya han sido ocupados y únicamente quedan uno o dos disponibles. Un resultado que atribuyó al creciente interés por emprender en el municipio.
Por otro lado, cuestionado sobre la posibilidad de calificar el entorno de El Charco como Zona Comercial Abierta de la capital, Gutiérrez explicó que el Ayuntamiento ha realizado la propuesta. Avanzó que técnicos del Gobierno de Canarias han visitado el lugar y ahora, la corporación, se encuentra a la espera de que se elabore un plan director que posibilite la declaración.
La figura de Zona Comercial Abierta, permitirá que El Charco pueda acceder a líneas de financiación y desarrollar actuaciones para mejorar la competitividad de su tejido comercial.
De perrera a Centro de Protección Animal
Durante la entrevista, Gutiérrez también repasó la situación del Centro de Protección Animal, donde el Ayuntamiento, destacó, ha reforzado los recursos humanos y materiales para mejorar la atención a los animales abandonados.
La concejala explicó que la plantilla cuenta en la actualidad con cinco trabajadores, después de ampliar el número lo que ha permitido mejorar el funcionamiento diario de las instalaciones y agilizar la atención tanto de los animales como de las personas interesadas en adoptar.
No obstante, reconoció que en los últimos meses "hemos tenido un problema grave porque bajaron las adopciones y aumentaron muchísimo las camadas en Fuerteventura".
En esta línea, mostró su preocupación por este aumento de perros abandonadas que llegan al centro, una situación que relacionó con la falta de esterilización de muchos animales. "Las camadas incontroladas son un grave problema en Fuerteventura", insistió.
En este sentido, apeló a la responsabilidad de los propietarios y recordó la importancia de la identificación mediante microchip y de las campañas de concienciación para combatir el abandono.
Gutiérrez aseguró que la situación del centro ha cambiado respecto al inicio del mandato. "Cuando entro, no veo la perrera que me encontré cuando llegué, con los perros muy nerviosos, ladrando continuamente".
Actualmente, defendió, existe "un centro de protección animal, no una perrera", recalcó, con animales mejor atendidos, mayor presencia de personal y un ambiente más favorable para las adopciones, concluyó.
