La plataforma Salvar la Cornisa ha valorado como un avance “muy positivo” la inclusión de los inmuebles que conforman la cornisa de Puerto del Rosario en el catálogo municipal de protección, aprobado de forma inicial. Un paso que se formalizaba en el pleno extraordinario celebrado ayer, miércoles, en el Ayuntamiento capitalino y que consideran “clave” para salvaguardar uno de los últimos vestigios del antiguo Puerto Cabras.
Así lo expresaron este jueves el conservador de patrimonio Loren Castañeyra y uno de los portavoces de la entidad, Óscar Hernández, durante una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular, donde analizaron el acuerdo adoptado en el pleno.
“Para mí es fundamental. No quiere decir que sea lo último, ni muchísimo menos, pero demuestra que se está avanzando”, señaló Castañeyra subrayando que la inclusión en el catálogo responde también “a la presión ciudadana y a las alegaciones presentadas por colectivos culturales y patrimonialistas”; entre ellos, El Efequén, asociación que preside.
Por su parte, Hernández recordó que la plataforma surgió a raíz de la exclusión inicial de estos inmuebles del catálogo; una decisión “injustificable”, recalcó, al tratarse de un conjunto arquitectónico con un valor histórico “evidente”.
“La cornisa representa el nexo entre el pasado Puerto Cabras y el actual Puerto del Rosario. Es el último conjunto arquitectónico que nos queda en la capital”, afirmó insistiendo en que los valores patrimoniales son “reconocibles e indiscutibles”.
Un proceso todavía abierto
Pese a la satisfacción por lo que entienden como un cambio de rumbo, los representantes del movimiento ciudadano insisten en que el proceso aún no ha concluido. El catálogo se encuentra en fase de alegaciones y la protección definitiva todavía no ha culminado.
“Estamos contentos, pero no satisfechos del todo”, advirtió Castañeyra haciendo especial hincapié en que la protección debe ir acompañada de un plan de conservación y mantenimiento de los inmuebles.
En la misma línea, Hernández señaló que el objetivo final es lograr una protección integral de la zona y la puesta en marcha de un plan especial que permita rehabilitar y poner en valor este enclave histórico de la capital majorera.
La plataforma insiste en que la defensa del patrimonio no puede limitarse a impedir la demolición.
“La lucha no termina cuando esté incluido en el catálogo”, concluyeron avanzando que la plataforma seguirá trabajando para que la cornisa disponga de un plan especial de protección que impulse su recuperación arquitectónica y paisajística.
