Juan Francisco Olivares, muy conocido en Fuerteventura, sobre todo por su faceta de activista y fotógrafo, da el salto a la narrativa con Yahrumey y el reino perdido; el primer volumen de una trilogía titulada El regreso de los caídos.
Olivares relató que los cimientos de la obra comenzaron cuando tenía 20 años y empezó a crear a la protagonista Yahrumey, esbozando las primeras líneas de un manuscrito que "se quedó en un cajón más de 30 años”.
El nombre, ficticio, quedó arraigado en el autor de tal manera que cuando nació su hija, no lo dudó. "Me aseguro de que solo haya una Yahraumey”, explicó al recordar por qué aceptó la sugerencia de que llevara el nombre del personaje.
Fue después, en tiempos de pandemia, cuando Olivares dio el impulso definitivo a la novela en un ejercicio literario que, reconoce, también le sirvió como terapia en un periodo complicado de su vida. “Me puse a escribir como un poseso, todo el día, todo el día”, afirmó, haciendo especial hincapié en el impacto que supuso en su situación persona. “Yo tenía una media depresión y me dejó como nuevo”.
De Fuerteventura al mundo, con esencia canaria
Olivares definió la novela como “un caballo de Troya”: Es una obra dirigida a que el lector disfrute, "pero al mismo tiempo te estoy introduciendo cultura indígena canaria, que es algo muy desconocido”.
Es una novela de aventura y ficción que gira en torno a la relación entre dos personajes principales, Yahrumey y Ayoze. El autor construye su mundo a modo de "potaje canario", mezclando elementos de la cultura indígena canaria. En esta línea, desveló algunas referencias y nombres vinculados a ese universo cultural y a localizaciones reconocibles. Citó, entre otros, a “Tibiabín y Tamonante”, la “Luz de Mafasca” o el “Corral de la Asamblea”.
La narración abre una saga que continúa en una segunda parte y culmina con un tercer volumen, “Nuevo Mundo”, concebido como una utopía. La obra incluye también imágenes del propio autor que, de forma paralela, promueve una exposición fotográfica que, por cuestiones de programación, no podrá inaugurar hasta el mes de octubre.
Olivares también habló del complicado proceso para llegar hasta el lector y señaló que eligió la plataforma Amazon por las facilidades que brindaba a la hora de publicar aunque también, desveló, vende ejemplares directamente al precio de 22 euros.
J. F. Olivares confía en el éxito de la novela que, espera, atrape a los lectores y los haga disfrutar en la medida en la que él mismo ha disfrutado.
Ilusionado y satisfecho, afirma sin complejos, "yo quiero que se venda a nivel mundial".
