El colectivo mayoritario del taxi de Antigua, presidido por Juan Antonio Fránquiz, recuerda que el conflicto tiene su origen en la decisión de la asociación de no utilizar la herramienta de gestión del servicio TAXIXI.
Un sistema innovador que la mayoría de los profesionales asociados, por votación, decidió no incorporar a la labor diaria.
A partir de ese momento, se creó una escisión que derivó en la constitución de una segunda entidad, dirigida por el hasta entonces presidente Paco Vera, que comenzó a operar al margen de la asociación mayoritaria.
Fue cuando dieron inicio los problemas, explica Fránquiz, y, a su juicio, un “posicionamiento claro” del Ayuntamiento a favor de la segunda entidad y en detrimento de la organización que preside.
Ya en diciembre de 2024, la asociación de taxistas presentó por registro de entrada una solicitud de información al Ayuntamiento de Antigua para conocer por qué se permitía la presencia de cartelería de Taxixi, en marquesinas y paradas públicas vinculadas al servicio del taxi municipal.
Sin respuesta por parte del Consistorio y pasado año y medio, la asociación mayoritaria decidió colocar sus propios carteles informativos con teléfonos de contacto, en los mismos espacios. Carteles informativos “con las mismas dimensiones que las que tenían los carteles de TAXIXI”, recalca Fránquiz.
Poco tiempo después, con fecha 22 de abril de 2026, llegó la notificación de apertura de solicitud del escrito -remitido por la asociación año y medio antes-. Ahora sí, con gran celeridad, según denuncia, el Ayuntamiento contestó y lo hizo requiriendo a la asociación que “retiráramos los carteles publicitarios y que nos daban cinco días de plazo”.
Abogado mediante, los asociados contestaron negando que fuera publicidad y defendiendo los carteles, informativos.
Sin contestación a la respuesta y ante el silencio mantenido durante todo este tiempo por parte del Ayuntamiento, que no se ha pronunciado sobre escritos de la entidad desde el año 2022, apunta Fránquiz, la asociación ha recurrido esta semana ante la Diputación del Común. Y lo ha hecho por segunda vez después de que con la primera, en 2025, no se obtuvieran resultados.
Impacto en turistas y residentes
En la documentación que aporta expone la situación que viven los profesionales del taxi pero, también, dan cuenta de cómo la “competencia desleal” de quienes impulsan TAXIXI está afectando a los turistas y a los residentes.
Una de las denuncias más graves se fundamenta en el envío de mensajes sms a las personas que utilizan el servicio de taxi municipal contactando a través del teléfono que siempre ha tenido la asociación mayoritaria: el 928 16 30 04.
Según explica, quienes solicitaban servicio por esta vía recibían un mensaje inmediato para que contactaran a través de otro teléfono con la otra asociación. Y eso, “con la base de datos generada con nuestros teléfonos desde noviembre de 2023 a noviembre de 2024”, lamenta sin poder esconder su enfado.
Fránquiz también muestra un comunicado remitido por los promotores de TAXIXI a los establecimientos hoteleros de la zona de El Castillo animando a utilizar el aplicativo a cambio del canjeo de puntos y recompensas en viajes. “Es fácil acceder a esos comunicados”, subraya, “pero creemos que hay, por lo que nos dicen, más prebendas e incentivos, según nos cuentan”.
No tienen las pruebas pero sí la certeza de que cada vez son más los hoteles que están dejando de operar con la asociación mayoritaria, en detrimento, no solo de los profesionales sino, también de los turistas.
“Como los hoteles solo cuentan con una asociación, los turistas a veces tienen que esperar 40 minutos a que llegue un taxi; es alucinante”, recalca, apuntando a la mala imagen que aporta esta situación a un destino que ya está siendo cuestionado.
Sospechas de irregularidades a la Diputación del Común
Entre los documentos presentados a la Diputación del Común, también se incluye la notificación que la asociación mayoritaria del taxi de Antigua recibió por parte de Hacienda, relativa a una subvención nominada. Una ayuda económica que aprobó el Ayuntamiento, en octubre de 2024, y que iría a parar a la entidad a través del convenio suscrito entre ambas partes.
Sin embargo, según explica Fránquiz, los 50.000 euros de subvención nunca llegaron a la asociación aunque sí lo hizo la notificación de la obligación tributaria.
En esta tesitura, “hubo que anular el convenio para no tener que pagar a Hacienda por un dinero que no habíamos recibido”, recalcó.
Juan Antonio Fránquiz no esconde su indignación y cuestiona a dónde ha ido a parar ese dinero que corresponde, insiste, a una subvención nominada dirigida a la asociación de taxistas de Antigua.
Las sospechas sobre presuntas irregularidades crecen y se fundamentan, además, en la información publicada en un chat que aglutinaba a varias decenas de profesionales y que estuvo operativo antes de producirse la escisión de la asociación.
En este chat, al que Fránquiz asegura haber tenido acceso, el administrador del grupo TAXIXI habría referido prácticas al margen de la legalidad, reconociendo haber “inflado” el presupuesto.
Según “el desglose” presentado para “justificar la subvención aprobada” de 50.000 euros, se aportaría la documentación correspondiente a la adquisición de equipos informáticos y otros elementos varios que sumarían 62.333, 69 euros.
Además, en el grupo se explicaría que “estos elementos han sido inflados como se hace en cualquier empresa que solicita subvenciones, para cubrir el monto máximo aprobado”. Más adelante se insiste en que “esto se hace en todas partes, no es ningún secreto ni un “misterio” que vaya a salir a la luz.
Para concluir el mensaje se reconoce que “yo inflé con todo eso puesto que sería algo que en caso de inspección era verificable puesto que existe tangiblemente”.
Dos asociaciones y profesionales “por libre”
Juan Antonio Fránquiz no esconde su indignación por la situación generada “con el apoyo del Ayuntamiento de Antigua”.
Ahora hay, lamenta, dos asociaciones y varios profesionales -unos seis o siete- que “van por libre” aunque, asegura, hacen uso del sistema de TAXIXI sin abonar por él, a diferencia del resto que sí está abonando los servicios. Afirma, además, que hay profesionales al volante “haciendo carreras del Castillo a Puerto del Rosario por 15 euros”, saltándose todas las tarifas.
En este contexto, reivindicaciones largamente demandadas se relegan, critica, instando al Ayuntamiento, una vez más, a actualizar las tarifas de precios que “llevan sin modificarse desde hace más de 13 años”, concluye.
