"Por una democracia real": la ciudadanía sale a la calle en Canarias el 26 de septiembre
"No salimos solo contra lo que nos quitan. Salimos por lo que todavía somos capaces de construir". Es una de las reivindicaciones del manifiesto ciudadano que llama a salir a las calles de Canarias el próximo 26 de septiembre a las 12:00h. En Fuerteventura, la convocatoria está prevista frente a la Dirección Insular de la Administración General del Estado, en Puerto del Rosario.
Una autoconvocatoria ciudadana llama a salir a la calle el próximo sábado 26 de septiembre, a las 12.00 horas, en las distintas islas de Canarias, bajo un llamamiento “en defensa de la democracia real”. La convocatoria se acompaña del manifiesto “Defender lo común”.
El texto plantea una reflexión sobre el deterioro de los derechos y sostiene que “no siempre se destruye el derecho prohibiéndolo”. Añade que, en ocasiones, basta con “vaciarlo” o con hacerlo “lento, caro, humillante, sospechoso, inaccesible”.
El manifiesto asegura que los derechos se debilitan “cuando la pobreza se convierte en culpa, la migración en amenaza, la libertad de los cuerpos en exceso, la diferencia en problema, los cuidados en debilidad y la protesta en desorden”. También advierte de la idea de que “algunas vidas importan menos y, por tanto, pueden ser tratadas con menos humanidad”.
El documento cuestiona asimismo el uso del miedo, la desigualdad y el trato hacia las personas con menos poder. “No es libertad usar el miedo para gobernar o convertir el odio en identidad. No es libertad humillar a quien tiene menos poder”, recoge el manifiesto.
La convocatoria también hace referencia al funcionamiento de las instituciones, la justicia y el debate público. El texto señala que “cuando una investigación se convierte en acusación pública” o “cuando la sospecha funciona como condena anticipada”, se genera un clima en el que “el miedo a hablar empieza a ordenar lo que se puede decir y lo que conviene callar”.
"Y para justificar el relato de la falsa liberación, los medios de comunicación comienzan a fabricar el clima. Decidiendo qué dolor merece compasión y cuál merece desprecio. Qué rabia es legítima y cuál debe ridiculizarse. Qué violencia se condena y cuál se justifica. Qué vida aparece como ciudadanía y cuál aparece como problema".
En Canarias, destacan, “la vivienda expulsa”, “trabajar no garantiza vivir”, “la juventud aprende a despedirse” y “la burocracia convierte el derecho en una prueba de agotamiento”.
El documento menciona también situaciones relacionadas con la vivienda, las prestaciones, los cuidados y las condiciones laborales. El derecho, subraya, “cae cuando una prestación llega tarde y ya no repara. Cae cuando una persona mayor espera sola. Cae cuando una trabajadora sostiene hoteles donde jamás podría dormir”.
Los convocantes sostienen que la movilización “no se trata de una campaña”, “no se trata de una sigla” y “no se trata de una bandera vacía”, sino de “impedir que nos roben también la idea de que tenemos derecho a vivir con dignidad”.
El manifiesto concluye convocando a la ciudadanía a salir a las calles el 26 de septiembre y plantea como objetivo “una Canarias donde vivir no sea una carrera de agotamiento”, “donde la vivienda no expulse”, “donde trabajar no destruya” y “donde migrar no deshumanice”.