UGT y CCOO han celebrado este Primero de Mayo en Puerto del Rosario una concentración frente a la Dirección Insular de la Administración General del Estado, marcada por la defensa de los derechos laborales, el acceso a la vivienda y el fortalecimiento de la democracia.
Bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, las organizaciones sindicales leyeron un manifiesto conjunto en el que advirtieron de que “están en juego no solo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino la propia calidad de nuestras democracias”.
El texto, leído por María Auxiliadora Pérez, secretaria general de la Unión General de Trabajadores de Fuerteventura y SU homólogo en Comisiones Obreras, Gabriel Rodríguez, situó la movilización en un contexto internacional marcado por la guerra, la inestabilidad y el debilitamiento del derecho internacional. UGT y CCOO reclamaron el fin de los conflictos armados, la protección de la población civil y una Unión Europea “valiente y propositiva” en la defensa de los derechos humanos.
El manifiesto también cargó contra el avance de la ultraderecha, al que definió como “un proyecto que cuestiona derechos fundamentales, alimenta el odio y debilita la democracia”. Frente a esos discursos, los sindicatos defendieron la igualdad, la convivencia y la diversidad. “Sin diversidad no hay democracia. Sin democracia no hay derechos laborales”, subrayaron.
En clave estatal, UGT y CCOO valoraron la regularización extraordinaria de personas migrantes como “una medida de justicia imprescindible” para garantizar derechos y combatir la explotación laboral.
La vivienda ocupó un lugar central en la protesta. Los sindicatos denunciaron que se ha convertido en una “emergencia social” y reclamaron un pacto político y social, más parque público y mecanismos eficaces para garantizar un acceso seguro y asequible, especialmente para jóvenes y personas trabajadoras. “Porque sin vivienda, no hay proyecto de vida. Y sin proyecto de vida, no hay cohesión social ni democracia”, recoge el manifiesto.
Las organizaciones sindicales defendieron, además, profundizar en las reformas laborales de los últimos años. Reclamaron la reforma del despido conforme a la Carta Social Europea, la regulación del contrato a tiempo parcial para evitar su uso fraudulento, el refuerzo de la negociación colectiva, salarios dignos y la reducción de la jornada laboral.
También exigieron que la digitalización y la inteligencia artificial estén “al servicio de las personas trabajadoras” y que las mejoras de productividad se traduzcan en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos, no en precariedad ni en mayor control empresarial.
La concentración concluyó con un llamamiento a mantener activa la movilización sindical y social en defensa de la seguridad y salud laboral, los servicios públicos, la transición ecológica justa, la igualdad, la diversidad y el sindicalismo como instrumento democrático.
“Los derechos no se regalan: se conquistan”, concluyeron los representantes de UGT y CCOO en Fuerteventura agradeciendo la presencia de los asistentes, "mucho más numerosos que en las pasadas ediciones", destacaron con satisfacción, a pesar de ser una jornada festiva de puente y el buen tiempo.
Durante el acto, participó Paula, una alumna del IES San Diego de Alcalá que interpretó una canción del autor Víctor Jara arrancando los aplausos de los participantes.
En la manifestación participaron miembros del colectivo Altihay, la Federación de Mujeres Arena y Laurisilva, así como la senadora por Fuerteventura, Paloma Hernández, la directora insular de la Administración General del Estado, María Jesús de la Cruz, y el diputado Manuel Hernández, además de los concejales portuenses Luis Chacón y Tacoremi Gutiérrez.
