“El invierno que estamos viviendo hacía muchísimos años que no se veía”, advierte el presidente de la Cofradía de Pescadores de Corralejo, Juan Francisco González Pérez en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular.
Temporales, lluvia y oleaje han puesto en evidencia la vulnerabilidad de las instalaciones portuarias. “Estamos expuestos a que pase un desastre en este muelle”, asegura.
El dirigente del colectivo explica que el contradique instalado en su momento -de carácter semiflotante, recalca- ya no cumple su función. “Cuando vino un temporal se rompió”, señala. Por eso, los pescadores no piden ahora una reparación, sino una nueva infraestructura capaz de resistir el embate del mar. “Necesitamos un contradique en condiciones, como un martillo de hormigón que proteja la zona del muelle”, subraya.
Aunque hasta ahora no se han producido accidentes graves, la preocupación en el sector es evidente.
El riesgo se concentra especialmente cuando sopla viento del sureste acompañado de temporal fuerte, una combinación que podría causar daños en los pantalanes y en las embarcaciones amarradas. “Ahora mismo no ha pasado nada porque hemos tenido suerte”, reconoce el presidente de la cofradía norteña.
Las reivindicaciones del colectivo no se limitan a la seguridad.
El sector denuncia carencias básicas en el muelle que afectan tanto a los pescadores como a la actividad turística que también opera en la zona. Entre las demandas figura la creación de una zona específica de carga y descarga. En la actualidad, los profesionales deben transportar hielo, combustible o cajas de pescado a lo largo de todo el pantalán. “Hay compañeros que tienen que cargar caja a caja para llenar el barco de hielo”, lamenta González Pérez.
El problema se hace aún más evidente en campañas como la del atún. El propio presidente recuerda las dificultades para descargar un ejemplar de atún rojo el año pasado. “Tuvimos que hacer malabares con un torito para poder sacarlo del barco”, relata.
A estas carencias se suman otras infraestructuras y servicios que el sector considera imprescindibles. Los pescadores reclaman baños para los turistas que llegan al puerto, casetas para los operadores turísticos y una gasolinera que evite el uso de garrafas de combustible por todo el muelle.
También solicitan una zona de aparcamiento reservada para los profesionales que trabajan a diario en las instalaciones portuarias, "como ocurre en el aeropuerto", subraya
“Son servicios básicos que debería tener cualquier muelle”, insiste González Pérez.
Pese a que el sector alzó su voz hace varias semanas, alertando de la situación en un comunicado público, de momento la respuesta institucional ha nula. Por ello reclaman un encuentro con la Consejería de Infraestructuras del Gobierno de Canarias para abordar las mejoras pendientes.
Preguntado, durante la entrevista, sobre los proyectos que se están elaborando para la mejora integral del puerto, los pescadores denuncian que no han sido consultados sobre el proyecto. “No estamos ni a favor ni en contra, porque nadie nos ha explicado el proyecto”, afirma el presidente de la cofradía. “Deberían contar con el sector que está todo el año dentro del muelle”.
Mientras esperan esa reunión, el mensaje de los pescadores es claro y pasa por garantizar la seguridad del puerto como una prioridad. “Primero está la seguridad de los hombres y mujeres que trabajan aquí todos los días”, concluye González Pérez.
