Desde INTERSINDICAL CANARIA FUERTEVENTURA denunciamos públicamente el absoluto abandono que sufre el Hospital General de Fuerteventura y, en particular, el Servicio de Aparato Digestivo, una situación que constituye un auténtico fracaso de la gestión del Servicio Canario de la Salud y de la Dirección del Hospital.
No hablamos de un problema puntual. Hablamos de una situación que se prolonga desde hace demasiado tiempo y que demuestra la incapacidad de quienes tienen la obligación legal y moral de garantizar una asistencia sanitaria pública, universal y de calidad.
Es intolerable que una isla con más de 120.000 habitantes, cuya población aumenta año tras año y que recibe millones de turistas, continúe sin disponer de un servicio estable de especialistas en Aparato Digestivo.
Esta realidad condena a miles de majoreros a soportar listas de espera inaceptables, retrasos en pruebas diagnósticas, demoras en consultas, cancelaciones y, en demasiadas ocasiones, desplazamientos forzosos a otras islas para recibir una asistencia que debería prestarse en Fuerteventura.
Pero si grave es el abandono que padecen los pacientes, no menos grave es el trato que reciben los profesionales sanitarios.
El Servicio Canario de la Salud ha normalizado una forma de gestionar basada en exprimir hasta el límite a quienes continúan sosteniendo la sanidad pública con un enorme esfuerzo personal.
No es admisible que un único especialista, o una plantilla claramente insuficiente, tenga que asumir durante meses una carga asistencial desproporcionada para intentar cubrir las necesidades de toda una isla.
Esta situación constituye un claro ejemplo de riesgo psicosocial derivado del trabajo.
La sobrecarga asistencial continuada, la presión constante, la falta de descanso, el incremento de la responsabilidad y la ausencia de refuerzos generan un escenario que favorece el estrés crónico, el agotamiento profesional (burnout), las bajas laborales y el deterioro de la salud física y mental de quienes trabajan en el servicio.
Y cuando un profesional termina cayendo por agotamiento, la Administración vuelve a mirar hacia otro lado, trasladando aún más carga al resto de trabajadores y perpetuando un círculo vicioso que pone en riesgo tanto la salud laboral de la plantilla como la seguridad de los propios pacientes.
INTERSINDICAL CANARIA FUERTEVENTURA considera especialmente grave que esta situación se mantenga pese a que la normativa sobre prevención de riesgos laborales obliga a las administraciones públicas a proteger la salud de sus trabajadores, incluida la prevención de los riesgos psicosociales derivados de cargas de trabajo excesivas.
Sin embargo, lejos de prevenir estos riesgos, el Servicio Canario de la Salud parece haber optado por convertirlos en parte del funcionamiento ordinario del hospital.
No se puede hablar de una sanidad pública de calidad cuando se obliga a los profesionales a trabajar al límite de sus capacidades.
No se puede exigir excelencia asistencial mientras se recortan recursos humanos y se deja que los servicios sobrevivan gracias al sacrificio personal de quienes aún permanecen en ellos.
Lo que está ocurriendo en Fuerteventura tiene responsables.
La falta de planificación, la incapacidad para atraer y fidelizar especialistas y la ausencia de medidas eficaces son decisiones de gestión, no una fatalidad.
El abandono institucional que sufre esta isla tiene nombres y apellidos administrativos, y alguien debe asumir responsabilidades.
Desde INTERSINDICAL CANARIA FUERTEVENTURA advertimos de que la situación ha llegado a un punto insostenible.
La ciudadanía no puede seguir pagando con su salud la incompetencia de quienes dirigen el sistema sanitario, ni los profesionales continuar soportando unas condiciones laborales que ponen en peligro su bienestar y comprometen la calidad asistencial.
EXIGIMOS
- La incorporación inmediata de especialistas suficientes para garantizar el funcionamiento estable del Servicio de Aparato Digestivo.
- La evaluación urgente de los riesgos psicosociales derivados de la sobrecarga laboral existente en el servicio.
- La adopción inmediata de medidas organizativas que eliminen las cargas de trabajo incompatibles con una prestación sanitaria segura y con la protección de la salud de los trabajadores.
- Un plan específico para la captación y fidelización de especialistas en Fuerteventura, con incentivos reales que permitan cubrir las plazas estructurales.
- Que la Consejería de Sanidad y la Dirección del Hospital asuman públicamente sus responsabilidades y expliquen a la ciudadanía por qué Fuerteventura continúa siendo tratada como un territorio de segunda dentro del sistema sanitario canario.
INTERSINDICAL CANARIA FUERTEVENTURA no va a permanecer en silencio mientras se deterioran las condiciones laborales de los profesionales sanitarios y se vulnera el derecho de la ciudadanía a recibir una atención sanitaria digna.
Defender la sanidad pública no consiste en hacer discursos institucionales ni campañas publicitarias.
Defender la sanidad pública significa dotarla de profesionales suficientes, proteger sus condiciones de trabajo y garantizar una asistencia segura y de calidad.
La paciencia de Fuerteventura se ha agotado.
Basta de excusas.
Basta de improvisación.
Basta de condenar a esta isla a una sanidad de segunda.
Secretaría de Acción Sindical y Prevención de Riesgos Laborales
Intersindical Canaria Fuerteventura
