Una veintena de representantes de las instituciones de Fuerteventura, de distintos colectivos que trabajan por la igualdad en la Isla y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han guardado este miércoles un minuto de silencio en memoria de Dolores, la mujer de 58 años asesinada por violencia de género en Miranda de Ebro, Burgos.
El acto tuvo lugar frente a la sede de la Dirección Insular de la Administración General del Estado y contó con la presencia de la directora insular, María Jesús de la Cruz, junto a representantes institucionales de la isla y miembros de colectivos que trabajan por la igualdad en Fuerteventura.
Durante la concentración se dio lectura a la declaración institucional del Ministerio de Igualdad, leída por la locutora y presentadora Pilar López, en la que se trasladó la “más rotunda condena” por este asesinato machista y el pésame a familiares y amistades de la víctima.
En el texto se recuerda que con este crimen son ya 11 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2026 y que desde 2003, cuando empezó a registrarse la macabra lista- más de 1.350 mujeres han sido asesinadas por violencia de género.
El crimen de Miranda de Ebro
El asesinato se produjo la noche del 10 de marzo en Miranda de Ebro (Burgos), cuando un hombre de 60 años, expareja de Dolores, presuntamente provocó un incendio en el edificio donde vivía la mujer tras apilar colchones y prenderles fuego en el portal del inmueble. El fuego causó la muerte de Dolores, y dejó heridas a su madre Antonia, de 78 años, y a una vecina del edificio, Laura Valentina, de 24 años.
El sospechoso se entregó posteriormente en comisaría y fue detenido como presunto autor del crimen, que está siendo investigado como violencia de género.
Antecedentes del presunto autor
El detenido cuenta con un amplio historial delictivo. Entre sus antecedentes figura una condena de seis años de prisión, en 2017, por secuestrar durante 14 horas y agredir sexualmente a una niña de nueve años.
Además, en 2024 fue condenado a un año y siete meses de prisión por retener y encadenar a una mujer en una vivienda, y también había sido condenado anteriormente por delitos de detención ilegal y abuso sexual a una menor.
La declaración institucional leída en Fuerteventura subraya que la violencia machista es “una violencia estructural sustentada en la discriminación sexista, la desigualdad y el desequilibrio en las relaciones de poder entre mujeres y hombres”, y hace un llamamiento a instituciones y ciudadanía para continuar la lucha contra esta violencia “desde la unidad y la firmeza”.
