“Los tambores tienen un gran poder de juntar personas”. Así lo defiende Filippo Prestigiacomo, representante de la Asociación Percusión Africana Fuerteventura, creada hace año y medio, con base en Tetir, y amante del djembé; ese instrumento que viene de una palabra que significa, "todos juntos, en paz y armonía".
En el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular dio cuenta del quehacer de esta entidad que nació con el objetivo de abrir un espacio estable para el aprendizaje y el encuentro en torno a la cultura africana. En este sentido, explicó la labor que realizan maestros africanos de danza y percusión por el mundo mostrando su cultura.
Prestigiacomo situó esa corriente de “embajadores” culturales en un contexto histórico concreto. Recordó que desde mediados del siglo pasado -cuando comenzaron procesos de independencia en países como Guinea Conakry- se creó “un ballet nacional” cuyo propósito era “enseñar su misma cultura”, viajando “alrededor del mundo como si fuera una embajada” para mostrar “la propiedad y la riqueza cultural” del país.
A partir de esa dinámica, añadió, fueron apareciendo “diferentes escuelas de danza y percusión africana” en distintos lugares, alimentadas por la presencia de maestros que viajaban, enseñaban y eran recibidos por personas interesadas “desde un punto de vista de curiosidad y de respeto”.
Es el mismo respeto que aplican los integrantes de la asociación de Fuerteventura en sus iniciativas y que también compartirán este próximo sábado en la jornada que se desarrollará en Tetir y que contará, precisamente, con dos de los maestros más reconocidos actualmente a nivel internacional: Bibiche y Marie Touré.
Son de la etnia mandingue, de Guinea Conakry, donde "básicamente la música, el ritmo y la comunidad nunca están separados”, subrayó Filippo.
Ritmos que "conectan"
En la entrevista intervino, vía telefónica, el maestro Bibiche para explicar el impacto social de la experiencia. “Esos ritmos lo que aclaman en la sociedad es la unión la conexión entre personas independientemente del color, el origen de la nacionalidad o el género”, dijo.
Defendió la práctica como “un espacio de compartir”, y también “un espacio de familiaridad… familia… de solidaridad”; una forma de estar juntos que se opone a “lo contrario al individualismo”, subrayó.
Es la filosofía bajo la que este próximo sábado se desarrollará en Tetir una jornada intensiva que dará inicio a las 10:30h y se prolongará hasta pasadas las 19:30h.
Cada taller tendrá una duración de dos horas y se alternarán propuestas de danza y percusión, con una pausa para comer. En ese descanso, se podrá degustar comida africana y visitar el mercadillo
La formación está abierta a distintos niveles. “No hace falta saber tocar previamente”, explicó Bibiche, porque el trabajo se plantea en grupo y cada persona avanza según su punto de partida.
Sobre la inscripción, Prestigiacomo advirtió de que el movimiento de maestros atrae a alumnado de otras islas y que ya hubo reservas con antelación, aunque señaló que, si no se entra en los talleres, también se puede acudir a conocer el ambiente.
“Puede empezar a venir a mirar y a ver como suena esto”, animando a descubrir el embrujo de los tambores y su inmenso poder para juntar a las personas.
