La necesidad de seguir hablando del Sáhara y la vigencia simbólica de la activista saharaui son los principios que llevaron a Lucía Muñoz a realizar este documental. “Son 50 años ya los que vive el pueblo saharaui bajo la ocupación y también el abandono esperando una autodeterminación y tenemos que seguir hablando de esta realidad para que no caiga de la memoria”, subraya en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular donde también destaca que Aminetu Haidar, se ha convertido, sobre todo a día de hoy, en una figura importante "para recordarnos que la resistencia pacífica es posible”.
Muñoz Lucena explica que el equipo quiso apartarse de la narrativa más clásica sobre el Sáhara para buscar otro lenguaje, capaz de atraer también a públicos menos familiarizados con el conflicto. “Queríamos darle un puntito más y hacerlo con una narrativa de docu-thriller”, señala. El thriller, el true crime es la narrativa que más se consume hoy en día”, afirma, convencida de que ese formato puede acercar al espectador a una historia real que, por sí misma, ya contenía todos los ingredientes de la tensión política y humana.
Ese docu-thriller se adentra en los 32 días de huelga de hambre que Aminetu Haidar sostuvo en 2009 en el aeropuerto de Lanzarote, tras ser expulsada del Sáhara Occidental.
La directora recuerda que durante aquellos días se tejió “toda una maraña, una crisis diplomática internacional... lo que ocurrió durante esos días ya era un thriller” manifestó remarcando que, incluso, hubo episodios que podrían parecer inventados, pero no lo fueron.
La película no se limita a reconstruir una huelga de hambre. También se asoma a todo lo que la rodeó: las negociaciones, las mediaciones y las decisiones políticas tomadas sobre la vida de Aminetu sin contar con ella.
Muñoz recuerda, por ejemplo, “la llegada de la actriz Cristina del Valle para hacer las negociaciones de intermediaria entre España y Aminetu para convencerla de que dejase la huelga de hambre”. El documental analiza, asimismo, “cuáles fueron los comportamientos entre los gobiernos de España y también Marruecos sin contar incluso con la propia Aminetu negociando sobre ella y sobre su vida”.
La directora admite que ésta fue una de las cuestiones que más le impactó, comprobar“cómo una vida ha podido estar en manos de unas personas que son quienes ocupan el Sahara” y cómo “esas partes opresoras son las que estaban tratando de que Aminetu Haidar dejase la huelga de hambre”.
El pueblo de Canarias no dejó a Aminetu sola
Frente a eso, el documental también rescata la otra cara de aquellos días y refleja la solidaridad ciudadana y, de manera especial, el respaldo de Canarias. “El pueblo canario no dejó a Aminetu sola en ese aeropuerto de Lanzarote”, destaca Lucía, recordando el vuelco social que sostuvo a la activista durante más de un mes.
La obra también pone el foco en lo que supuso aquella resistencia para la propia Aminetu. Muñoz insiste en que no se puede romantizar el sufrimiento. “Ella es una resistencia pacífica, pero la violencia que hizo sobre sí misma, el dolor que se creó sobre ella, los problemas de salud que ha tenido posteriormente, su familia también en vilo...”. Es decir, la resistencia pacífica tuvo un coste físico, emocional y familiar enorme, y el documental , también lo aborda.
Más allá de la huelga, la cinta nos recuerda que 50 años después, la descolonización del Sáhara sigue pendiente. A pesar de las promesas y de resoluciones de la ONU, no se ha celebrado el ansiado referéndum. Muñoz también denuncia que el pueblo saharaui sigue siendo tratado como apátrida y carga contra la exclusión legal de quienes se encuentran en esa situación: “Incluso ahora que el gobierno acaba de aprobar una regularización de personas migrantes, no recogen que las personas apátridas puedan acogerse a esta regularización”.
A su juicio, esa omisión supone seguir “obviando la existencia” de muchas saharauis que viven en España bajo el Estado “que la abandonó”.
La proyección de Aminetu tendrá lugar este viernes, 19:00 horas, en el Auditorio Insular de Puerto del Rosario, y al término de la película se celebrará un coloquio con la directora, Lucía Muñoz Lucena; los guionistas Sergio Rodrigo Ruiz y Nicolás Castellano; y el periodista Manu Riveiro, director de Diario de Fuerteventura y Diario de Lanzarote, cuyos fondos documentales han sido también clave para construir esta historia.
