UGT señala a la gestión política por el bloqueo en Tuineje: “No se han hecho los deberes”

José Miguel de Saá

José Miguel de Saá, representante sindical de UGT, hace hincapié en que no hay personal suficiente y que la plantilla está mermada, con una cuarta parte de los trabajadores de baja. En una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, fundamenta la situación de dificultad que atraviesa la corporación (con cerca de 4 millones de euros de deuda en el pago a proveedores) en que, a pesar de que la ley que obliga a las administraciones públicas a licitar suministros y servicios se promulgó en 2017, Tuineje ha seguido funcionando durante años mediante contratos menores.

25 de 100 trabajadores, de baja

 

UGT Servicios Públicos Fuerteventura ha salido en defensa de los funcionarios del Ayuntamiento de Tuineje y ha exigido una rectificación pública al vicepresidente del Cabildo, consejero insular de Obras Públicas y secretario general del PSOE majorero, Blas Acosta, por unas declaraciones públicas realizadas ayer miércoles en las que aludía a la necesidad de “elegir bien los funcionarios” y advertía de la dificultad de gestionar el municipio “cuando no tienes un cuerpo de funcionarios preparados”.

Las palabras han provocado un gran malestar entre los empleados públicos del consistorio sureño y han llevado al sindicato a rechazar que se traslade a la ciudadanía la idea de que los problemas administrativos que atraviesa Tuineje puedan deberse a una supuesta falta de capacitación de su plantilla.

Durante la entrevista, José Miguel de Saá, representante sindical de UGT en el Ayuntamiento de Tuineje y miembro de la Junta de Personal, sostuvo, que el bloqueo responde a la falta de personal, a las licitaciones pendientes y a una gestión política que, a su juicio, no ha afrontado a tiempo los problemas estructurales del Ayuntamiento.

“Ya estamos cansados”, reconoció al explicar el impacto negativo que han tenido en los empleados, las palabras del secretario general insular de una de las formaciones que gobierna la corporación local. Y no es un hecho aislado, reconoció, esa idea "está en la calle".

El representante sindical fue especialmente crítico con la insinuación de que el personal público pueda ser elegido por criterios políticos. “Los funcionarios no los eligen los políticos”, subrayó. “No los pone a dedo un político. Hemos sacado unas oposiciones, llevamos bastante tiempo”, subrayó afeando las palabras de Blas Acosta.

En esta línea, De Saá defendió la trayectoria de la  plantilla del Ayuntamiento de Tuineje que, en muchos casos, lleva más de dos décadas trabajando en la administración local. “Yo llevo 26 años aquí. El trabajo de toda esta época atrás resulta que lo hacíamos bien y de buenas a primeros ya somos unos incompetentes, no somos capaces de sacar nuestro trabajo o realmente es que ha disminuido la plantilla”, planteó visibilizando su rechazo a las manifestaciones.

 

Falta de recursos humanos

 

Para UGT, la clave está precisamente en la falta de recursos humanos y en la imposibilidad material de asumir el volumen de trabajo acumulado.

De Saá explicó que el Ayuntamiento cuenta actualmente con “25 bajas en un ayuntamiento de una plantilla de 100 personas” y alertó de que hay áreas municipales sin el personal mínimo. “Realmente hay concejalías en el Ayuntamiento de Tuineje que no hay ni un auxiliar administrativo”, advirtió.

Esa falta de personal está obligando, según denunció, a que trabajadores municipales asuman funciones que no les corresponden. “Hay muchos auxiliares administrativos que hacen funciones de administrativo incluso hasta de técnico. Y eso es lo que no se puede mantener. Faltan personas que sean funcionarias”, reclamó.

El representante sindical también situó parte del bloqueo en el retraso acumulado en materia de contratación pública. Recordó que desde 2017 las administraciones deben licitar los suministros y servicios que se repiten en el tiempo, pero lamentó que Tuineje haya seguido funcionando durante años mediante contratos menores. “El contrato menor puede ser de forma específica y por una vez. No se puede repetir en el tiempo”, explicó.

A su juicio, esa dinámica ha condicionado el funcionamiento ordinario del consistorio.

De Saá insistió en que no se trata de una situación nueva ni achacable solo al momento actual, sino de una deriva acumulada durante distintas etapas políticas. “Si nadie es capaz de organizar esto y cumplir con lo que te establece, pues aquí seguimos en el marco este sin rumbo”, lamentó.

A su juicio, se produce una rueda complicada de romper. No hay personal suficiente para tramitar licitaciones, sin licitaciones se bloquean servicios y contratos, y ese mismo bloqueo impide ordenar la estructura municipal y reforzar la plantilla.

El resultado, advirtió, es un Ayuntamiento atrapado en la urgencia del día a día, con trabajadores asumiendo funciones que no les corresponden y expedientes que se acumulan sin capacidad real de respuesta.

Más dinero que nunca pero no sabemos gestionarlo

 

Por otro lado, UGT cuestiona también que el debate se reactive en un contexto preelectoral. “Ahora es cuando los políticos empiezan a preocuparse de por qué no han salido las cosas. Vamos a ver, llevan tres años aquí y hay cosas que íbamos arrastrando de otras legislaturas por qué no se han preocupado antes”, reprochó.

El sindicalista defendió que Tuineje no tiene un problema económico, sino de gestión. “Tenemos más dinero que el que hemos tenido nunca, pero es que no sabemos gestionarlo”, afirmó, en referencia a los remanentes y a la dificultad del Ayuntamiento para convertir esos fondos en servicios efectivos para la ciudadanía.

El problema de Tuineje no está en la capacidad de sus empleados públicos,reiteró, sino en una estructura insuficiente, una planificación deficiente y años de deberes pendientes en contratación, organización y refuerzo de plantilla.