Día Mundial de la Radio, ACAICATE reivindica la voz de los mayores como patrimonio intangible de Fuerteventura
En el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, este viernes conmemoramos el Día Mundial de la Radio poniendo en valor la labor de ACAICATE para proteger la memoria oral de los mayores.
En el Día Mundial de la Radio, las ondas se convierten en refugio de la memoria. En el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular, centramos la celebración poniendo el foco en la labor que realiza la Asociación Cultural ACAICATE, un colectivo que lleva años trabajando para que las voces de los mayores no se pierdan en el silencio del olvido.
Su presidenta, Fátima Marrero, destaca la filosofía de un colectivo que se constituyó en 2008 para dar forma a las inquietudes que desde pequeña la acompañaron, muy ligadas al contar de su abuelo. Eulalio Marrero estaba considerado, según recordó, “segundo de Maximiano Trapero como romancero de Fuerteventura”, un hombre que conservaba en su voz un patrimonio cultural que no estaba escrito en ningún libro.
“Yo escuché mucho a mi abuelo y hoy me he arrepentido muchas veces de no haberlo escuchado lo suficiente”, confesó. En aquella infancia en Tuineje, cuando no había luz eléctrica y los vecinos se reunían al caer la tarde, Fátima prefería quedarse junto a los mayores antes que ir a jugar. “Desde pequeña comprendí que había algo en los mayores que no estaba escrito”, explicó.
Ese descubrimiento temprano de la tradición oral -los romances, las historias, las anécdotas transmitidas de generación en generación-, sembró la semilla de lo que años más tarde sería ACAICATE (Quiere decir: buena persona, persona de la tierra en el idioma guanche).
La conciencia de que la sabiduría podía desaparecer con la marcha de quienes la portaban, llevó al colectivo a grabar testimonios, recopilar recuerdos y convertirlos en piezas teatralizadas.
“Recuperamos la memoria oral de las personas mayores. Tenemos entrevistas que no están escritas en ningún sitio”, explicó.
Desde testimonios de la zafra del tomate hasta relatos sobre antiguos velorios majoreros, supersticiones, juegos infantiles o medicina popular, ACAICATE ha ido tejiendo un archivo vivo de la historia de Fuerteventura. “Prácticamente todas las entrevistas son un testimonio valioso. Hablan de que trabajaban toda la vida y no tenían seguridad social, de que nunca fueron niñas, de que no iban al colegio. Eso es historia”, subraya Marrero, reivindicando el papel de la mujer majorera como sostén de la sociedad.
No hay municipio en Fuerteventura donde no haya habido una mujer trabajadora en la zafra, defiende la presidenta, quien considera que existe “una deuda pendiente” con aquellas mujeres que sostuvieron casa, familia y empleo.
La asociación no solo graba y documenta. También transforma esos recuerdos en teatro, llevándolos a colegios y escenarios de toda Canarias. “Para amar hay que conocer”, insiste la presidenta. “¿De qué me vale tener todo ese patrimonio guardado y cerrar la puerta? Hay que difundirlo”.
En esa tarea no está sola. Ramona del Carmen Martín, integrante del colectivo, reconoce que ACAICATE es “lo que nos mantiene en pie con ilusión”. Un motor vital para las personas mayores.
Para ella, el trabajo que realizan va más allá de la cultura ya que se convierte en una forma de dignificar a quienes sostuvieron la isla en tiempos difíciles. “Antes se pasaban muchos trabajos. Había que ir al campo, coger la comida de los animales, secar la hierba. No era como hoy”, recuerda.
También Ángela Brito aporta su mirada. “Antes los vecinos eran como familia. Hoy tenemos más cosas, pero menos unión”, afirma. Para Brito, el cambio social ha afectado al papel de los mayores. “Es una pena que se esté perdiendo todo eso”, lamentó.
De los mayores para los pequeños
En los colegios, la respuesta es esperanzadora. “Hay niños que no saben cómo es el gofio, ni de dónde viene. Cuando lo explicas, ponen mucha atención”, relata Ramona del Carmen Martín.
La transmisión intergeneracional se convierte así en herramienta educativa y emocional.
En este Día Mundial de la Radio, ACAICATE reivindica la fuerza de la voz como patrimonio intangible de Fuerteventura.