Nueva Canarias: “Los majoreros tienen derecho a disfrutar de sus fiestas sin miedo”
Nueva Canarias en Fuerteventura ha denunciado la “absoluta insuficiencia” de los dispositivos de seguridad con los que la isla vuelve a afrontar otro verano, precisamente durante los meses en los que a la población residente se suman decenas de miles de visitantes y se multiplican las fiestas populares, verbenas, conciertos y grandes concentraciones de personas.
La organización canarista considera que los acontecimientos que se vienen sucediendo deben provocar “una reacción inmediata y mucho más contundente de las administraciones públicas”, porque determinadas fiestas y zonas de ocio están registrando episodios de peleas, intimidaciones, robos, alteraciones del orden, incumplimientos de horarios, problemas de tráfico y situaciones de descontrol que están deteriorando la tranquilidad con la que tradicionalmente se han vivido estas celebraciones.
“No podemos aceptar como normal que una familia vaya a una fiesta de su pueblo y tenga que estar pendiente de cuándo comienza una pelea, de dónde deja el coche, de si puede regresar tranquilamente a casa o de si existen suficientes agentes para intervenir rápidamente ante un incidente. Las fiestas populares forman parte de nuestra cultura y de nuestra convivencia y tenemos derecho a disfrutarlas con seguridad”, sostiene Nueva Canarias.
La presión sobre la isla durante agosto es evidente. Los datos publicados para este mes situaban, por ejemplo, la ocupación de las viviendas turísticas de Fuerteventura en el 85,5%, casi ocho puntos por encima del mismo periodo de 2025, a lo que se añade la elevada ocupación hotelera, el movimiento interinsular y las numerosas celebraciones que se concentran durante el verano.
“Todos los veranos la misma fotografía”
Para Nueva Canarias, resulta especialmente irritante que “cada verano se repita prácticamente el mismo guion”: reuniones de coordinación, visitas institucionales, anuncios de refuerzos y fotografías de responsables políticos para, semanas después, comprobar que los recursos continúan sin responder adecuadamente a la realidad demográfica y turística de Fuerteventura.
Este verano se anunció la llegada de 35 guardias civiles en prácticas durante nueve meses, además del despliegue en la isla de una USECIC con otros 35 efectivos. Nueva Canarias valora cualquier incremento de recursos humanos, pero advierte de que Fuerteventura necesita una solución estructural, permanente y dimensionada en función de su territorio, población real y millones de visitantes, no depender sucesivamente de alumnos en prácticas o refuerzos coyunturales.
“Fuerteventura no necesita que cada julio nos vuelvan a presentar a unos agentes delante de las cámaras. Necesita plantillas estables, suficientes y distribuidas racionalmente de norte a sur durante los doce meses del año, además de dispositivos extraordinarios cuando la población flotante y las fiestas multiplican la presión sobre los servicios públicos”, señala la formación.
Nueva Canarias califica de “paripé institucional” la reiteración de anuncios que no terminan resolviendo un déficit que las propias administraciones llevan años reconociendo.
Lola García tiene un mandato del Pleno que cumplir
La formación recuerda además que la presidenta del Cabildo, Lola García, no puede alegar desconocimiento ni falta de respaldo político para actuar.
El 31 de enero de 2025, el propio Cabildo informó de que su Pleno había aprobado por unanimidad una moción para reclamar el refuerzo de Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Canaria y policías locales, “con especial atención a las zonas con mayor presión poblacional”. La iniciativa contemplaba asimismo mantener reuniones urgentes con las administraciones competentes para abordar la seguridad ciudadana.
Y ya en junio de 2024 el Pleno insular había reclamado una presencia permanente de la Policía Canaria y un refuerzo específico durante las épocas de mayor afluencia de visitantes, como el verano.
“Por tanto, Lola García tiene un mandato político clarísimo del Pleno que preside. No basta con enviar cartas, celebrar reuniones o aparecer en una fotografía. La presidenta del Cabildo debe liderar una exigencia firme ante el Gobierno de España y ante el Gobierno de Canarias y dar cuenta públicamente de qué se ha conseguido y qué sigue pendiente”.
Nueva Canarias considera que la presidenta insular “vuelve otro verano más a pasar de puntillas por uno de los problemas que más preocupación genera cuando aumenta extraordinariamente la población de la isla”.
Los datos generales no pueden ocultar los puntos calientes
NC señala asimismo que es necesario analizar la seguridad con rigor. Los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes al primer trimestre de 2026, reflejaron un descenso global del 13% de las infracciones penales en Fuerteventura. Sin embargo, también mostraron realidades territoriales diferentes: Puerto del Rosario registró un incremento del 12,2% de la criminalidad convencional y en el conjunto insular aumentaron los robos con fuerza en domicilios un 18,2%.
Nueva Canarias advierte de que presentar ese descenso del primer trimestre como una fotografía representativa de la seguridad de Fuerteventura puede ofrecer una imagen engañosa de la realidad anual. Enero, febrero y marzo no son los meses de máxima presión demográfica, turística y festiva de la isla. Es entre junio y octubre cuando se produce un fuerte incremento de la población flotante, se multiplican las fiestas, verbenas, conciertos y concentraciones multitudinarias y aumenta de manera muy significativa la presión sobre los servicios de seguridad.
“Es precisamente entre junio y octubre cuando las medias pueden descompensarse y aparecen con mayor intensidad muchos de los puntos calientes que preocupan a la ciudadanía. Por eso no aceptamos que se utilicen únicamente los buenos datos del primer trimestre para transmitir una sensación de normalidad que no se corresponde con lo que viven numerosos pueblos y zonas de ocio durante el verano”, sostiene la organización.
Nueva Canarias insiste en que la seguridad de Fuerteventura debe evaluarse con datos de todo el año y, especialmente, con un análisis específico de los meses de mayor afluencia y de los dispositivos desplegados en cada municipio.
La formación recuerda además la conmoción provocada hace apenas unos días por el fallecimiento de un joven de 23 años tras sufrir una herida por arma blanca en Gran Tarajal, un hecho gravísimo ocurrido el 12 de agosto que está siendo investigado y por el que ya se ha decretado prisión provisional para el presunto responsable.
“Sin utilizar una tragedia para hacer política partidista, acontecimientos de esta gravedad deben servir para recordar que la seguridad ciudadana exige prevención, capacidad de intervención rápida y efectivos suficientes sobre el territorio”.
Un plan extraordinario de seguridad para Fuerteventura
Nueva Canarias reclama la convocatoria inmediata de una Mesa Insular Extraordinaria de Seguridad y la elaboración de un plan específico que determine, con datos objetivos, las necesidades de Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Canaria y policías locales durante los periodos de máxima afluencia.
El plan debe contemplar refuerzos especiales en fiestas populares y grandes eventos; vigilancia de zonas de ocio nocturno; coordinación real entre cuerpos policiales; controles de armas, alcohol y drogas cuando resulte necesario; inspección del cumplimiento de horarios de cierre; dispositivos de tráfico y transporte público nocturno; y capacidad de desplazamiento rápido de unidades hacia cualquier municipio de la isla.
“Una isla que recibe millones de visitantes no puede disponer de recursos de seguridad calculados como si Fuerteventura siguiera teniendo la población y la actividad de hace veinte años”, advierte NC.
La organización considera igualmente imprescindible que Delegación del Gobierno y Gobierno de Canarias hagan públicos el número real de efectivos destinados permanentemente en la isla, las vacantes existentes, los refuerzos estivales, su distribución territorial y la ratio existente en relación con la población residente y la población flotante.
“Queremos datos, efectivos y resultados. No queremos otra reunión para volver a hacernos la misma foto del verano pasado”.
Nueva Canarias concluye advirtiendo de que “Fuerteventura no puede acostumbrarse a contar cada verano peleas, agresiones, accidentes, situaciones de violencia o víctimas como si fueran un peaje inevitable de los meses de mayor afluencia”.
“Gobernar también significa anticiparse. Cuando todos sabemos que durante el verano llegan decenas de miles de personas, aumentan las fiestas y se multiplican los desplazamientos, llegar tarde deja de ser imprevisión y empieza a ser irresponsabilidad. Los majoreros y majoreras tienen derecho a salir, celebrar sus fiestas y regresar a sus casas con tranquilidad. No estamos pidiendo ningún privilegio: estamos exigiendo seguridad”.