lunes. 27.04.2026

Con una mirada serena, profunda, y una voz envolvente, la escritora y activista Gioconda Belli nos habla de una vida y una obra dedicada a luchar por la libertad. Y lo hace en el salón del hotel El Mirador de Fuerteventura, donde se aloja estos días para participar en la Semana Literaria de Fuerteventura, en el ciclo El Escrito y tú, en una conversación reflexiva con la, también escritora, Aroa Moreno.

Belli llega a la Isla con Un silencio lleno de murmullos, su novela más reciente y que está basada, explica, “en muchas cosas que me pasaron a mí y tiene que ver con la relación madre e hija”, aunque no es autobiográfica, aclara.

La autora reflexiona sobre cómo vive una madre atravesada por causas, responsabilidades o compromisos que las obligan a salir de casa porque “hay motivaciones más grandes que una misma”.

En su caso, esa experiencia estuvo ligada a la lucha sandinista contra la dictadura en Nicaragua.  Años de revolución para un futuro que se ha convertido en dictadura.

Despojada de la nacionalidad nicaragüense (por segunda vez), arrebatada su casa, por quienes antes fueron compañeros en la lucha,  Gioconda Belli no renuncia a la esperanza ni al sentido de la lucha. “Vale la pena,  uno tiene que luchar y las luchas acarrean riesgos y sacrificios”, afirma.

Belli también se adentra sobre la figura de la mujer y de la culpa. La culpa femenina, porque “nunca nos sentimos como que somos las madres perfectas”. El planteamiento afecta a la esfera social y apela a la necesidad de una igualdad en el cuidado. “La sociedad nos hace asumir un rol absoluto que no debería ser solo de nosotras, que debería ser compartido con los padres, con la sociedad”.

Confiesa que se convirtió, sin pretenderlo ni saberlo, en referente para toda una generación que leyó, a finales de los años 80 y principios de los 90, una de sus obras más emblemáticas. `La mujer habitada´.  En su obra, el foco en la mujer es constante y una necesidad imperante. Reclama el lugar que le corresponde y destaca, con satisfacción que “los países donde hay mejores condiciones de vida son los países donde la mujer tiene mayor participación”. 

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Gioconda Belli, en Fuerteventura

Siento que conservo íntegros mis pensamientos, mis ideales

 

En la entrevista, muestra, también, su preocupación por “el resurgimiento del machismo” y por la reacción defensiva de muchos hombres ante el avance de las mujeres. “Lo que queremos es que nos respeten el nuestro”, afirma, explicando que las mujeres no buscan quitar el lugar a nadie, sino que se reconozca el suyo. Nosotras hemos hecho los deberes, proclama, ahora les toca a ellos.

Belli, además, hace especial hincapié en la dimensión del cuidado. “No somos ciudadanas, somos cuidadanas”, subraya, manifestando que la vocación del “cuido” no puede seguir siendo invisible ni quedar relegada a un segundo plano.

Casi cuatro décadas después de publicar `La mujer habitada´, con su experiencia de vida intensa y una prolífica trayectoria literaria, Belli abraza hoy a la joven autora que escribió aquella novela.  Se reconoce en ella y en los ideales que la empujaron entonces. “Creo que luché, he luchado por lo que creo. Siento que yo conservo íntegros mis pensamientos, mis ideales”, confiesa.

 Mientras más vivo, prosigue, más me doy cuenta de lo importante que es para la vida misma de uno, “tener un proyecto que supere tu yo”.

Para Belli, esa mirada hacia algo que trasciende lo individual “le da a la vida una riqueza especial” y permite también situar de otra manera las tragedias personales.

“La sociedad nos hace asumir un rol absoluto que no debería ser solo de nosotras, que debería ser compartido con los padres, con la sociedad”

 

En su escritura, a veces novela y a veces poesía, esa que es “bien profunda y me atrapa”, afirma confesando que no se sienta a escribir un poema sino que “el poema me atrapa”.

El impulso de vivir es el impulso de escribir poesía. Ese poema que es “como un vasito que lleva la belleza”, una forma de comunicar que conmueve y que transmite esperanza.

Esperanza de quien, a pesar de todas las vicisitudes, sigue creando belleza, en consonancia con su propia coherencia.

Gioconda Belli: “Tener un proyecto que supere tu yo le da a la vida una riqueza especial”
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