Majos, divulgación y museología social: El MAF acerca el conocimiento sobre los primeros pobladores de Fuerteventura

El ciclo Majos, Arqueología y Difusión del Patrimonio se desarrolla en Fuerteventura como una apuesta por acercar a la ciudadanía el conocimiento sobre los primeros pobladores de la Isla desde una idea muy clara: la de una “museología social” en la que “el centro del museo va a ser la persona”. Esa es una de las claves de una programación impulsada por la Consejería de Cultura y el Museo Arqueológico de Fuerteventura que no solo busca divulgar, sino también abrir al público general los debates, dudas e hipótesis que hoy siguen marcando la investigación sobre los majos.

Así lo han destacado este viernes, el consejero insular de Cultura, Rayco León, y el director del Museo Arqueológico, Isidoro Hernández, en la tertulia celebrada en el programa La Voz de Fuerteventura en Radio Insular, que contó también con la participación de Carmina del Arco, catedrática jubilada de Prehistoria de La Universidad de La Laguna.

Según explicaron, el enfoque social se traduce en una programación regular, constante y pensada no solo para especialistas, sino también para quienes se acercan por primera vez a la arqueología movidos por la curiosidad.

En este marco, se desarrolla el ciclo majos con el objetivo de tratar de dar respuesta a preguntas tan básicas como de dónde vinieron los majos, cómo era la Herbania que encontraron, qué lugares prefirieron para establecerse o cómo eran los poblados que construyeron.

Preguntas a las que no resulta sencillo dar respuesta y es que, tal y como Isidoro Hernández admitió, “falta mucho por investigar”; hasta el punto de que “muchos expertos no pueden responder las preguntas, tienen hipótesis pero no hay base científica”.

Es precisamente, uno de los atractivos del ciclo que posibilita a la ciudadanía conocer las distintas corrientes que sostienen los investigadores sobre cuestiones esenciales.

La catedrática jubilada de Prehistoria de la Universidad de La Laguna, Carmina del Arco, participante en la primera jornada, reivindicó precisamente ese espacio para la discrepancia científica.

A su juicio, no está resuelto del todo “quiénes eran esos majos y de dónde procedían”, y defendió además una lectura amplia del norte de África, con especial atención al ámbito sahariano. Incluso cuestionó la idea más extendida de que el poblamiento se produjera después de la era, al sostener que “esa es una cuestión que desde mi perspectiva es errónea”.

Visiones que confrontó con el profesor de Prehistoria de la ULPGC Jonathan Santana en una sesión que generó gran interés, también en la comunidad científica.

Rayco León e Isiodoro Hernández destacaron que la cartera arqueológica de Fuerteventura cuenta con más de 900 yacimientos en una isla que es “reserva de la arqueología, una isla donde queda mucho por investigar”.

Ambos coincidieron en la necesidad de seguir datando materiales, ampliar excavaciones y continuar con un trabajo que no solo enriquece el conocimiento histórico, sino que también ayuda a comprender mejor la evolución del territorio.

En ese proceso, Lanzarote aparece una y otra vez como referencia inevitable. Carmina del Arco insistió en la fuerte analogía entre ambas ínsulas al subrayar que “las dos islas son un continuo”, separadas por la Bocayna, pero muy próximas entre sí también desde el punto de vista histórico y arqueológico.

 Esa cercanía refuerza la idea de que si en Lanzarote existen cronologías y registros más antiguos, necesariamente en Fuerteventura también deberían estar.

Durante la tertulia también se abordó la investigación que se está desarrollando en la Isla de Lobos. Del Arco destacó su “proyección a nivel internacional” y explicó que el yacimiento “abre el territorio oceánico a su integración en la etapa del mundo romano”.

Además, puso de relieve una hipótesis que va cobrando fuerza entre los especialistas, más allá del archipiélago, y es que “Lobos no es más que la punta del iceberg de lo que podríamos encontrar del mundo romano en Canarias”.

Para concluir, el consejero de Cultura subrayó la necesidad de seguir difundiendo, conociendo y protegiendo el patrimonio de Fuerteventura, no solo como una obligación institucional, sino como una forma de comprender mejor la historia de la Isla y de preservarla para las generaciones futuras.

La próxima cita del ciclo Majos, Arqueología y Difusión del Patrimonio será el 23 de abril, en el propio Museo, y estará dedicada a la economía de los majos, con intervenciones centradas en la agricultura y la ganadería, dos pilares para entender cómo lograron adaptarse al medio insular y sostener su supervivencia durante siglos. Todas las sesiones del ciclo están grabadas y disponibles en la web: https://patrimoniofuerteventura.com/