Canarias reclama en Europa políticas turísticas centradas en mejorar la calidad de vida de los residentes

El viceconsejero de Turismo, José Manuel Sanabria, en el Parlamento Europeo

El Gobierno de Canarias ha reclamado ante el Parlamento Europeo una mayor consideración de las singularidades de las regiones ultraperiféricas en las políticas comunitarias de transporte y turismo, defendiendo un modelo turístico que priorice el bienestar de la población residente y garantice la conectividad de los territorios insulares.

La petición fue trasladada por el viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, José Manuel Sanabria, durante su intervención en la Comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo, donde puso de relieve la importancia estratégica que tienen las conexiones aéreas y marítimas para el desarrollo económico y social del Archipiélago.

Sanabria defendió la necesidad de que la futura estrategia turística europea tenga en cuenta la realidad de las regiones ultraperiféricas y permita seguir impulsando medidas que favorezcan la conectividad y la competitividad de destinos como Canarias.

Turismo al servicio de la ciudadanía

Durante su intervención, el viceconsejero apostó por un modelo turístico que vaya más allá del crecimiento en el número de visitantes y que contribuya de forma directa a mejorar la calidad de vida de quienes residen en los destinos turísticos.

Según explicó, las políticas turísticas deben favorecer el bienestar de las comunidades locales, la protección del patrimonio natural y cultural y un desarrollo equilibrado del territorio.

“El turismo es un motor de crecimiento, empleo y cohesión social, pero también debe proteger el bienestar de los residentes y preservar el patrimonio natural y cultural de nuestros territorios”, señaló.

Sanabria recordó que Canarias cuenta con más de 2,2 millones de habitantes y que el turismo representa alrededor del 38% del Producto Interior Bruto y cerca del 40% del empleo del Archipiélago, lo que convierte al sector en uno de los principales pilares de la economía regional.

Defensa de la conectividad

Uno de los principales asuntos abordados durante su comparecencia fue la necesidad de garantizar la conectividad aérea y marítima de las islas.

El viceconsejero insistió en que estas conexiones deben ser consideradas infraestructuras esenciales para los territorios insulares y no simples servicios sujetos exclusivamente a las reglas del mercado.

“Sin aviones y sin barcos no hay turistas, no hay residentes, no hay mercancías y no hay islas viables”, afirmó.

Asimismo, defendió el mantenimiento de las excepciones que actualmente benefician a las regiones ultraperiféricas dentro del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) y reclamó que se mantengan las ayudas públicas destinadas a impulsar nuevas rutas aéreas.

Riesgos para la competitividad

Sanabria alertó además sobre el impacto que determinadas medidas medioambientales europeas pueden tener sobre la competitividad de Canarias frente a destinos situados fuera de la Unión Europea.

En este sentido, explicó que las compañías aéreas y marítimas que operan dentro del espacio comunitario asumen costes asociados a las emisiones de carbono que no soportan otros destinos competidores, lo que podría generar una situación de desventaja en el futuro.

También mostró su preocupación por el posible desvío de tráfico marítimo hacia puertos extracomunitarios debido a las diferencias existentes en la aplicación de estas normativas.

Hacia un turismo regenerativo

El viceconsejero defendió la necesidad de avanzar hacia modelos de turismo regenerativo capaces de reducir la presión sobre el territorio y contribuir a la conservación de los ecosistemas.

Además, señaló desafíos como la presión sobre la vivienda, las infraestructuras compartidas o la dependencia del empleo estacional, insistiendo en que las políticas turísticas deben servir para reforzar la resiliencia de las comunidades locales.

Finalmente, Sanabria reclamó una mayor participación de las administraciones regionales y locales en el diseño de las políticas europeas relacionadas con el turismo y el transporte, asegurando que la igualdad entre territorios no pasa por aplicar las mismas soluciones a realidades diferentes.

“Las islas europeas no son la periferia de Europa, son una parte esencial de su patrimonio, su economía y su proyección exterior”, concluyó.