Periodista y reconocido estratega político

Iván Redondo reivindica una comunicación “a favor” frente al ruido, los algoritmos y la corrosión política

Iván Redondo

El Centro Insular de Juventud de Fuerteventura ha albergado esta semana la IV Universidad de Verano de Fuerteventura que en esta edición ha puesto el foco en los retos de la información, el rigor y la veracidad. Entre los ponentes más destacados, Iván Redondo. Licenciado en Humanidades y Comunicación por la Universidad de Deusto. Ha sido primer secretario de Estado, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España. Es el estratega independiente con mejores resultados electorales en España y ha trabajado para el Partido Popular y para el PSOE.

Iván Redondo

Acaba de presentar su primer libro, "El Manual" que referencia, reiteradamente, en la conferencia ofrecida para abordar el contexto actual de la industria de la actualidad, la necesidad de dirigir la mirada a los jóvenes de la era digital y, sobre todo, -en esta época de "corrosión"- a destacar que vencerá las próximas contiendas electorales quien "elija su proyecto y lo explique a favor".

L.V. F.- La IV edición de la Universidad de Verano de Fuerteventura se centra en la veracidad, la información y la democracia. ¿Cómo es el contexto de partida que usted analiza?

Iván Redondo. Bueno, el contexto que vive el Estado, el sistema y el país, en el que también está Fuerteventura instalada, es un contexto, para mí, de mucho odio, ira, corrosión, no solo polarización y crispación.

Y desde ese contexto hay que entender lo que está haciendo también la industria de la actualidad. He explicado que la industria de la actualidad se compone, para mí, de tres elementos: campañas de desinformación, que muchas veces vienen mucho de Estados -no es una cuestión del país-; información permanente de medios de comunicación, que tienen que hacer su trabajo; y la batalla de los algoritmos, que son robots, que son bots, y también diferentes circunstancias que hacen que, en lo que es la conversación pública, se genere este contexto.

También he dicho que mi tesis es que la gente está hasta las narices de tanto algoritmo, de tanta corrosión, de tanta ira. Y, en mi opinión, en doce meses para las municipales, catorce meses para las generales, quien elija su proyecto y lo explique a favor, con independencia de una crítica legítima a todo tipo de cuitas, que es como debe de ser, va a acertar.

L.V.F.- Frente a tanto ruido, una comunicación asertiva.  En este sentido, ¿qué papel jugamos los periodistas a la hora de defender y trasladar información veraz en un momento en el que no siempre está claro si la sociedad la reclama, la valora o simplemente la deja pasar?

Iván Redondo. A ver, los periodistas están compitiendo como nunca dentro de la industria de la actualidad por una economía de la atención muy difícil. Pero, en general, tenemos un periodismo que intenta buscar la noticia.

Ningún periodista está libre, evidentemente, de poder cometer un fallo. Pero lo importante es que sigue un método científico, un método profesional y un método operativo que es verificable. Esto es muy, muy importante.

Y eso es lo que le puedes pedir al periodismo. Al periodismo le tienes que pedir información veraz. Pero la información que se transforma en conocimiento con otros fines, dentro de la industria de la actualidad, la puede hacer un Estado extranjero o la puede hacer una comunidad que tiene otros intereses.

L.V.F.- La Constitución reconoce el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz. Y creo que ahí está ahora uno de los grandes debates. Hoy, con la inteligencia artificial, se pueden fabricar contenidos o supuestas noticias sin leer siquiera el documento original, sin comprobar una fuente y, muchas veces, obedeciendo a intereses propios o a los de quien facilita determinada información. En ese escenario, ¿cómo se protege la veracidad? 

Iván Redondo. Yo creo que los medios de comunicación que triunfan no solo es porque sean, como se dice técnicamente, legacy, y lleven muchísimos años, sino porque están pegados al territorio y están dando un servicio público.

Yo recuerdo a todo el mundo que la comunicación y el periodismo son un servicio público.

También voy a recordar una cosa que, en muchas ocasiones, dentro de la confusión, se olvida. No es lo mismo querer el gobierno que querer el poder. En realidad, el gobierno no tiene el poder. El poder suele estar siempre fuera del gobierno.

Y los periodistas son los más aventajados para saber dónde está ese poder y siempre denunciarlo. No todo está en la denuncia. Un periodista, por definición, está en sospecha permanente. Pero el periodista que está trascendiendo y que conecta de verdad frente a los algoritmos es el que sabe que tiene el servicio público en la cabeza y lo proyecta.

Y hay informaciones de servicio público que son innegociables para un periodista.

Yo recuerdo perfectamente que uno de mis maestros de la Transición me decía: “A ver, Iván, estás en el centro, hay dos puertas. A la izquierda está el jefe del partido. A la derecha está un periodista. ¿Qué puerta abres primero?”. La del periodista. ¿Por qué? Porque es la persona que representa al pueblo.

Bien, esto que nos lo enseñaban de pequeñitos es lo que hay que recuperar. Y yo soy una persona optimista respecto a que esta visión se puede imponer.

Pero sí, convive en este momento, en términos de audiencia, con unos competidores temibles que no son periodistas. Pero yo no entraría… Al final es el lector, el oyente y el espectador el que te elige.

L.V.F.- ¿Cómo se hace para poder dar esa píldora ganadora tanto al Partido Popular como al Partido Socialista a quien usted ha ayudado en sus victorias electorales? ¿Hasta qué punto impacta la propia persona de Iván Redondo que impone, de alguna forma, una línea en la comunicación e, incluso en el eje programático, para resultar ganadora en todas las elecciones en las que ha participado?

Iván Redondo. Para mí hay dos ejes que me han servido, al menos, para hacer un punto de partida antes de hacer una propuesta: ideas más que ideologías y personas más que partidos. Y lo digo siendo una persona que está enamorada de las ideologías y enamorada de los partidos. Pero de inicio, hay que hacer un buen punto de partida.

A partir de ahí, lo digo con mucha humildad, nosotros aspiramos a dar recomendaciones, consejos y alertas. En las diferentes victorias, no tengo tiempo, pero lo voy a dejar con claridad expresado: la política es un deporte de equipo.

A veces han seguido tu consejo, tu recomendación o tu alerta, y a veces no. Pero en el proceso, porque la política es un deporte de equipo, hemos ganado todos. Y de esto va.

Entonces, claro, ¿qué sucede? Si tú eres un ingeniero de un coche, que es lo que me ha tocado a mí, y tienes que construir un coche ganador, hay conversaciones en las que el piloto te puede decir cosas que no vas a entender, porque dices al piloto: “Esto no tiene mucho sentido”. Sin embargo, te puede aportar cosas que tú no vas a ver en el coche.

Y viceversa: hay momentos en carrera en los que tú le vas a decir a un piloto cómo se pilota. Entonces, hay que atender esos puntos. Pero es una cuestión de equipo.

Es que, vamos, lo sé de memoria. De cada experiencia puedo hablarte de, como mínimo, cinco personas. Como mínimo cinco personas que han hecho que pase.

Y no siempre… A ver, yo no tengo el algoritmo del éxito ni un oráculo que me dice por dónde hay que ir. Pero sí sé escuchar, analizar y actuar. Y eso es un éxito.

L.V.F.- Durante la conferencia, ponía usted especial énfasis en la juventud, en esos jóvenes nativos digitales a los que, parece, nadie está escuchando y que, sin embargo, van a cambiar las cosas. ¿Cómo mejoramos la comunicación con ellos, cómo hacerles partícipes?

Iván Redondo. Bueno, primero, queriendo conocerles. Porque, claro, la mujer que va a empezar en la universidad, que tiene 18 años, que nació en 2008 y solo ha conocido crisis, crisis y más crisis. Cuitas, cuitas y más cuitas.

Tiene todo el derecho del mundo a pensar. Es muy lógico que la democracia no funcione para ella.

L.V.F.- ¿Por eso está calando tanto el mensaje de la ultraderecha?

Iván Redondo. Bueno, tiene que ver con que hay una parte de la sociedad que está desmovilizada. Pero ya te adelanto que, en realidad, el autoritarismo puede calar durante un tiempo en una franja concreta. Pero la generación de democracia no está en el autoritarismo en absoluto.

Lo que pasa es que en este momento está desconectada y desmovilizada. Y tiene motivos, por eso lo digo.

Ahora, sin embargo, cuando vemos el primer gol de Lamine Yamal en la Copa del Mundo, que tiene la misma edad que esta chica de 18, en el fondo, los dos militan, para mí, en la misma esperanza.

Simplemente es una cuestión de activar el mecanismo. Los dos militan en la misma esperanza. Y las cifras que estamos viendo ahora son muy poca muestra. Por eso los ves tan altos.

Y encima, además, es una cuestión de anticuerpos. Es algo pasajero, como una gripe.

L.V.F.- Habla usted de esperanza en un momento de mucha desesperanza. Una población, en un porcentaje muy elevado, medicalizada por cuestiones de salud mental. ¿Qué mensaje de esperanza trasladaría usted, con esa capacidad de ser estratega y también de ver, de realmente saber leer el contexto que a veces se nos escapa y nos hace caer también en esa desesperanza?

Iván Redondo. A ver, yo respeto lo que votan mis compatriotas. Son españoles votando. No tengo nada que decir. Pero además es que sé que los españoles, cuando votan, siempre aciertan. Y a veces votan izquierda plural, a veces votan derecha plural.

Ahora estamos en un momento de muchísima, yo diría, corrosión. No solo crispación y polarización. Pero va a triunfar la España a favor. 

Y quien se atreva, entre tanto ruido y tanto barro, es quien va a llevarse, para mí, las elecciones municipales y las elecciones generales.

L.V.F.-Tenemos poco tiempo pero no quería dejar de preguntarle sobre el futuro. Usted acaba de publicar recientemente su primera obra, `El Manual´, en la que cuenta los pasos dados desde su Donosti natal hasta los despachos del Palacio de La Moncloa. ¿Va a continuar en esta línea o le veremos, queda un año para las próximas elecciones, dirigiendo la campaña de algún partido político?

Iván Redondo. Me centro en el Grupo Redondo, seis compañías. Y ya estoy ahí.

Y la verdad es que en el libro dicen que en la vida tenemos tres actos. He sido padre hace tres años de una preciosa niña que se llama Nahia. Y quería que conociera Nahia el primer acto de sus aitas, (de sus padres en euskera). Y ya está.

Ese era el propósito. Luego es verdad que el libro ha cogido mucha más dimensión. Pero no, no, no. Tengo mucho curro.