Enrique Pérez:  “Somos la isla que más crece en reciclaje por tercer año consecutivo”

Complejo de Zurita
Fuerteventura se consolida como referente en reciclaje en Canarias al situarse, por tercer año consecutivo, como la isla que más crece en recogida selectiva. Así lo destaca el consejero de Residuos del Cabildo, Enrique Pérez, quien subraya el avance sostenido gracias, en gran medida, a la implicación ciudadana.

Los datos respaldan esta evolución. En los últimos años, la recogida selectiva ha experimentado un incremento significativo, especialmente en fracciones como papel-cartón y envases ligeros, que han crecido en torno a un 65% y un 67%, respectivamente. A ello se suma el vidrio, donde Fuerteventura se sitúa a la cabeza de Canarias con 45 kilos por habitante, “muy por encima de islas como Tenerife o Gran Canaria, que rondan los 20 kilos por habitante”, destaca Pérez.

Un crecimiento que también se refleja en el uso de los puntos limpios. Según explica el consejero, se ha pasado de unos 1.200 usuarios mensuales en 2023 a más de 3.600 en la actualidad. “Cada vez la gente acude más a los puntos limpios”, destaca, insistiendo en la importancia de este recurso para evitar vertidos incontrolados y mejorar la gestión de residuos en la isla.

En este contexto de avance, Fuerteventura encara ahora un salto estructural en la gestión de residuos con el reinicio de las obras para culminar la planta de clasificación y compostaje de Zurita. Un proyecto muy demandado por la corporación insular y financiado por la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias que ha visto incrementado su presupuesto en los últimos años, pasando de unos 9 a 17 millones de euros.

A implantar el quinto contenedor en Fuerteventura

La actuación se desarrollará en dos fases. La primera, correspondiente a la planta de compostaje, es la más avanzada y permitirá dar respuesta a uno de los grandes retos del sistema: la implantación del quinto contenedor. “Previsiblemente podremos tenerla en octubre o noviembre ya en marcha”, señala Pérez. Este paso será clave para que los municipios puedan iniciar la recogida separada de materia orgánica.

La segunda fase contempla la planta de clasificación, una infraestructura imprescindible para mejorar el tratamiento de residuos y, sobre todo, evitar las sanciones que la isla viene arrastrando por su ausencia. “Es una de las sanciones más fuertes que estamos sufriendo, es por no tener planta de clasificación”, reconoce el consejero que estima en unos 150.000 euros el importe de una sanción a la que tuvo que hacer frente el Cabildo recientemente derivada de una inspección fechada en 2021.

Precisamente, la reducción de sanciones es uno de los objetivos prioritarios de las inversiones en marcha.

Por otro lado, el responsable insular de Residuos también ha destacado las obras que se encuentran en fase de licitación por valor de casi 3 millones de euros para mejorar el complejo ambiental.

Entre las mejoras previstas destacan la instalación de sistemas contra incendios, la renovación del alumbrado y del firme, así como la ampliación del vallado perimetral, que pasará de dos a aproximadamente nueve metros en algunas zonas. Una medida clave para evitar los conocidos “volados”, residuos que el viento desplaza fuera del recinto. “Vamos a intentar evitar muchísimo esos volados”, señala.

El consejero subraya que habrá un antes y un después en el ámbito de los residuos en esta legislatura avanzando hacia un modelo más eficiente y sostenible; apoyado en la concienciación ciudadana y en inversiones estratégicas que buscan no solo mejorar el reciclaje, sino también garantizar el cumplimiento normativo y reducir el impacto económico de las sanciones.