Pájara proyecta una almazara para impulsar el aceite majorero y reforzar su ruta etnográfica

Pájara quiere abrir una nueva línea de futuro para el sector primario del municipio a través del olivo. El Ayuntamiento trabaja en el proyecto de una almazara en la zona de Toto-Pájara, una iniciativa vinculada al acuerdo de colaboración con Baena, municipio cordobés con una larga tradición oleícola y una denominación de origen con “más de 200 años de solera” en la producción de aceite de oliva, según explicó el concejal del Sector Primario de la corporación sureña, Pepe Díaz, durante la celebración de FEAGA. Acompañado del teniente de alcalde, Alexis Alonso, avanzaron que trabajan en la recuperación de la semilla tradicional del tomate.

La propuesta nace con la vocación de aprovechar el conocimiento técnico de una zona referente en el sector y ofrecer a los agricultores de Fuerteventura nuevas herramientas para diversificar la producción. Díaz subrayó que se trata de “un intercambio de tecnologías” y defendió la necesidad de “aprovechar ese conocimiento para intentar traerlo aquí a nuestros agricultores”.

El proyecto no se plantea únicamente como una infraestructura productiva, sino también como una pieza más dentro de la ruta etnográfica que Pájara está diseñando para poner en valor su historia, su paisaje agrario y sus oficios tradicionales.

La futura almazara se sumaría a otros enclaves patrimoniales y productivos del municipio, como la bodega de Toto, que está “a punto de empezar a funcionar”, la Noria, la Tahona o la finca de Ajuy, un espacio que, según destacó Díaz, “tiene muchísima historia”.

El Ayuntamiento quiere que la almazara sirva también como punto de referencia para los agricultores que ya han apostado por el olivo. “Hay muchas fincas con muchos olivos en el municipio”, señaló el primer teniente de alcalde, Alexis Alonso, que defendió el potencial de este cultivo en una zona marcada durante décadas por el tomate, pero que busca ahora alternativas más rentables y adaptadas a las nuevas circunstancias.

Alonso insistió en que el municipio no quiere perder sus raíces agrícolas, pero sí avanzar hacia un modelo basado en menos cantidad y más calidad. “Hemos perdido la calidad del producto por cantidad”, afirmó, antes de recordar la importancia histórica del tomate majorero, un producto que llegó a exportarse a Alemania e Inglaterra y del que ahora se quiere recuperar incluso la semilla tradicional.

La corporación apuesta por el futuro del sector. “Con esa almazara es un proyecto para futuro. Hay que preparar a la gente, hay que buscarle la ubicación”, explicó Alonso.  

La iniciativa irá acompañada de jornadas técnicas y de acciones de formación dirigidas no solo a agricultores del municipio, sino también al conjunto de la isla. El Ayuntamiento trabaja, además, en una futura feria del queso y el aceite de oliva, con el objetivo de unir dos productos con capacidad para generar identidad, economía local y atractivo turístico.

El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia para conectar el sector primario con la restauración, el turismo y el producto kilómetro cero. Alonso destacó que cada vez más visitantes buscan algo más que sol y playa: “Es un turismo de sensaciones, de sabores, de conocer nuestra historia, nuestra identidad, la cocina de nuestras abuelas”.