martes. 25.08.2026

Canarias afrontará durante la próxima década una transformación demográfica marcada por una aparente paradoja: el Archipiélago seguirá ganando habitantes, pero contará con menos población en edad laboral y con un peso cada vez mayor de las personas mayores.

Así se desprende del análisis ‘Inclusión y Empleo ante el reto demográfico’, elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco a partir de las Proyecciones de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según el informe, Canarias pasará de 2.373.277 habitantes en 2030 a 2.493.866 en 2040, lo que supone alrededor de 120.600 residentes más y un crecimiento del 5,1%. Sin embargo, durante ese mismo periodo, la población de entre 16 y 64 años descenderá en 41.662 personas, un 2,6%.

La evolución será completamente diferente entre los mayores de 64 años. Este grupo pasará de 496.522 personas en 2030 a 679.344 en 2040, lo que representa casi 183.000 personas más y un incremento cercano al 37%.

 

El máximo de población en edad laboral llegará en 2033

Las proyecciones apuntan a que Canarias todavía aumentará durante algunos años su población potencialmente activa. El máximo se alcanzaría en 2033, con 1.631.594 personas de entre 16 y 64 años.

A partir de ese momento comenzaría el descenso hasta situarse en 1.581.195 personas en 2040. El estudio relaciona esta evolución principalmente con la llegada a la edad de jubilación de las generaciones más numerosas nacidas desde la segunda mitad de los años sesenta y durante los setenta, mientras las generaciones más jóvenes que se incorporan al mercado laboral son menos numerosas como consecuencia de la baja natalidad.

Este cambio en la estructura de edades podría traducirse, según el análisis, en una menor disponibilidad de profesionales, mayores dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo y una creciente necesidad de conservar el conocimiento y la experiencia de los trabajadores que se aproximan a la jubilación.

 

Las Palmas concentrará más del 70% de la pérdida de población en edad laboral

Aunque el fenómeno afectará a las dos provincias canarias, su intensidad será diferente.

En Las Palmas, la población total aumentaría desde los 1.228.551 habitantes de 2030 hasta 1.288.623 en 2040. Sin embargo, las personas de entre 16 y 64 años pasarían de 846.115 a 816.017, lo que supone 30.097 menos y un descenso del 3,6%.

Al mismo tiempo, los mayores de 64 años aumentarían desde 249.610 hasta 348.029, casi 100.000 personas más y un crecimiento del 39,4%. Este grupo representaría en 2040 aproximadamente el 27% de toda la población de la provincia.

La evolución sería algo más moderada en Santa Cruz de Tenerife. La provincia pasaría de 1.144.726 habitantes en 2030 a 1.205.243 en 2040. Su población en edad laboral disminuiría en 11.565 personas, un 1,5%, mientras que los mayores de 64 años aumentarían en 84.402, un 34,2%.

Al término de la década, las personas mayores representarían aproximadamente el 27,5% de la población de la provincia.

 

Más de uno de cada tres potenciales trabajadores tendrá entre 50 y 64 años

El informe pone también el foco en el creciente protagonismo del denominado talento sénior. La población de entre 50 y 64 años seguirá suponiendo más de un tercio de toda la población canaria en edad laboral durante el periodo analizado.

En 2030 habrá unas 593.081 personas en esta franja de edad, el 36,55% de la población potencialmente activa. En 2040 serán 564.804, todavía el 35,72% del total.

Además, las personas de entre 50 y 64 años seguirán siendo más numerosas que las de entre 20 y 34 años durante todo el horizonte proyectado. Actualmente, según el estudio, la población sénior es un 37,6% superior a la joven y, aunque esa diferencia se reducirá, todavía será del 29,1% en 2040.

Ante esta situación, la Fundación Adecco considera fundamental combatir el edadismo, facilitar la actualización de competencias y favorecer que quienes quieran y puedan continuar trabajando encuentren oportunidades para hacerlo.

“El desafío demográfico exige ampliar la base de talento disponible y situar la inclusión en el centro de la respuesta. No podemos permitirnos que haya personas que permanezcan al margen cuando las empresas afrontan una creciente escasez de profesionales”, señala Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group.

 

Inclusión, formación y migración ante el reto demográfico

El estudio plantea que la respuesta a este escenario no puede limitarse únicamente a incorporar nuevos trabajadores. Entre las líneas propuestas figuran aumentar la participación laboral de colectivos que actualmente encuentran mayores dificultades para acceder al empleo, mejorar la formación y recualificación profesional, aprovechar el talento sénior y reducir el desajuste entre las capacidades disponibles y las necesidades de las empresas.

El documento también considera la migración como una necesidad estructural para amortiguar la reducción de población en edad laboral, aunque plantea la necesidad de conectar los perfiles profesionales de las personas que llegan con las vacantes existentes, mejorar la homologación de titulaciones y reforzar los procesos de formación e integración laboral.

La digitalización, la automatización y la inteligencia artificial aparecen asimismo como herramientas para elevar la productividad ante un escenario de menor disponibilidad de trabajadores, siempre acompañadas, según el informe, de formación y medidas que eviten ampliar la brecha digital.

De cumplirse las proyecciones, Canarias llegará así a 2040 con más habitantes que nunca, pero también con una estructura poblacional sensiblemente más envejecida y una menor base potencial de trabajadores, un cambio que obligará a adaptar durante los próximos años las políticas de empleo, formación y captación y retención de profesionales.

Canarias ganará más de 120.000 habitantes hasta 2040, pero perderá más de 41.000...
Comentarios