La costa de Antigua reclama seguridad, limpieza e iluminación y dará “un tiempo prudencial” al nuevo gobierno local

Reunión en El Castillo
La costa de Antigua volvió a levantar la voz este viernes en el Hotel Elba Carlota, en Caleta de Fuste. La Asociación Empresarial AECA convocó a vecinos, empresarios y representantes del litoral comprendido entre Las Salinas del Carmen, El Castillo y Nuevo Horizonte o Costa de Antigua en una reunión marcada por una idea de fondo: la sensación de abandono institucional que arrastra desde hace años una de las zonas turísticas y residenciales más importantes del municipio.

Al encuentro asistieron unas 200 personas, con una mesa presidencial integrada por alrededor de nueve representantes vecinales y empresariales de la franja litoral. La participación fue significativa, aunque desde la organización se esperaba una mayor respuesta ciudadana. La convocatoria coincidió, sin embargo, con una jornada política de máxima intensidad en Antigua: la votación de la moción de censura impulsada por Coalición Canaria, Partido Popular, Asambleas Municipales de Fuerteventura y Contigo contra el ya exalcalde Matías Peña. Una moción que desembocó en el nombramiento de Juan Cabrera, de AMF, como nuevo alcalde del municipio.

Precisamente ese cambio político condicionó buena parte del debate. La conclusión principal de la reunión fue conceder al nuevo grupo de gobierno un “tiempo prudencial” para comprobar qué pasos da y si atiende las demandas que AECA, los empresarios y los vecinos vienen trasladando desde hace meses. No se planteó, por tanto, una ruptura inmediata ni una escalada de presión desde el primer día, pero sí quedó claro que la paciencia de la costa no es ilimitada.

Durante la reunión se hizo un repaso a la hoja de ruta trazada por AECA en los últimos meses para trasladar a las administraciones la preocupación creciente por el deterioro del entorno. Los principales focos señalados fueron la falta de seguridad, la falta de limpieza y la falta de iluminación. Tres problemas que, según los asistentes, están afectando tanto a la calidad de vida de los residentes como a la imagen turística de Caleta de Fuste y del litoral de Antigua.

La inseguridad volvió a ocupar un lugar central. Vecinos y empresarios llevan tiempo alertando de episodios que generan inquietud en la zona, especialmente en espacios públicos, áreas comerciales y zonas residenciales. A ello se suma la percepción de falta de presencia institucional y de respuesta suficiente ante situaciones que, a juicio de los presentes, se han ido cronificando.

La limpieza fue otro de los asuntos más repetidos. La reunión sirvió para insistir en que una localidad turística no puede permitirse proyectar una imagen de abandono, con espacios públicos deteriorados, mantenimiento insuficiente y una sensación generalizada de dejadez. También se subrayó la necesidad de mejorar la iluminación en distintos puntos del litoral, no solo por una cuestión estética o de mantenimiento urbano, sino como elemento directamente vinculado a la seguridad.

AECA dio cuenta de las gestiones realizadas hasta ahora y del recorrido seguido para intentar que las demandas llegaran a las instituciones competentes. Sin embargo, entre los asistentes se compartió la sensación de que esa hoja de ruta no ha tenido, de momento, los resultados esperados. La reunión, por tanto, no fue solo un diagnóstico, sino también un llamamiento a mantener la presión organizada.

Please, vote...por favor, voten

Uno de los mensajes más relevantes de la tarde tuvo que ver con la participación ciudadana. La mayoría de los presentes eran residentes de origen extranjero, principalmente ciudadanos británicos, a los que se les recordó la importancia de implicarse en la vida pública del municipio. En ese sentido, se puso el foco en las próximas elecciones municipales de 2027 y en la necesidad de que quienes cumplan los requisitos puedan ejercer su derecho al voto.

La organización trasladó información sobre horarios de atención y vías para facilitar esa participación electoral, con el objetivo de que los residentes extranjeros no sean solo vecinos afectados por los problemas del municipio, sino también parte activa en la búsqueda de soluciones. El mensaje fue claro: el voto puede ser una herramienta decisiva para cambiar las cosas y mejorar la calidad de vida en El Castillo y en el conjunto del litoral de Antigua.