Un socorrista salva a toda una familia británica de morir ahogada en Grandes Playas

Momento del rescate
El profesional del grupo de socorristas IBE de La Oliva recorrió 150 metros a la carrera y mantuvo a flote a cuatro personas; entre ellas, un menor que llegó a tierra con las pulsaciones disparadas y que fue trasladado hasta el Hospital General de Fuerteventura, según nos informan testigos que se encontraban en la zona.

Crónicas del salitre


Pasaban apenas unos minutos de las 14:30 horas de este jueves cuando, desde la torre de vigilancia número 3 ubicada en las Grandes Playas de Corralejo, en La Oliva, un socorrista detectó lo que todo profesional del salvamento acuático teme: cuatro personas luchando por mantenerse a flote, cada vez más cansadas y lejos de la orilla.

Se trataba de una familia británica que, según ha podido saberse después, desconocía por completo el significado de las banderas que en ese momento ondeaban restringiendo el baño en la zona.

Sin margen para pensar, el socorrista salió corriendo por la arena y recorrió en segundos los cerca de 150 metros que separaban su puesto del punto exacto donde se encontraba la famila, que había entrado en pánico.

El socorrista se lanzó al agua solo, sin compañeros de apoyo, y, durante varios minutos logró mantener a flote a los cuatro bañistas mientras esperaba la llegada de refuerzos.

El aviso activó de inmediato el protocolo de emergencia. Un vehículo de rescate acuático se desplazó hasta la zona con dos socorristas más a bordo, que se sumaron al primer profesional para completar la maniobra y sacar a los cuatro miembros de la familia del agua sanos y salvos.


El susto, sin embargo, no terminó en la orilla.

Al tomarles las constantes vitales, el equipo detectó que uno de los menores de la familia presentaba una frecuencia cardíaca por encima de las 120 pulsaciones por minuto y una saturación de oxígeno del 95%, valores que llevaron a los socorristas a activar sin demora un traslado sanitario.

Una ambulancia trasladó al menor, bajo control médico, hasta el Centro Médico de Corralejo, donde quedó en observación.


Fuentes del servicio de socorrismo destacan la actuación del profesional de la torre 3, cuya rapidez de reacción y resistencia física  resultaron determinantes para evitar una tragedia. "Sin su intervención, el desenlace podría haber sido muy distinto", señalan desde el servicio.


El episodio ha vuelto a poner el foco en un problema recurrente en las playas turísticas de Canarias: la falta de comprensión, especialmente entre visitantes extranjeros, del sistema de banderas que regula el baño.

Desde el servicio de vigilancia se insiste en la necesidad de reforzar la señalización informativa multilingüe para evitar que un malentendido vuelva a poner vidas en peligro.

Los profesionales, también han querido destacar el valor y la destreza del compañero que, con 55 años de edad y gracias al férreo entrenamiento que practica a diario para mantenerse en buena forma ha logrado salvar las vidas de esta famila británica.