La Plataforma Ciudadana por la Movilidad Sostenible de Fuerteventura denuncia la reducción de frecuencias en las guaguas tras la incorporación de vehículos eléctricos
La Plataforma Ciudadana por la Movilidad Sostenible de Fuerteventura ha expresado su preocupación por la reducción de frecuencias en varias líneas del transporte público insular coincidiendo con la incorporación de nuevas guaguas eléctricas a la red de transporte.
El colectivo valora positivamente la llegada de estos nuevos vehículos por considerar que representan un avance hacia una movilidad más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Sin embargo, advierte de que esta modernización no debe realizarse a costa de reducir servicios que consideran esenciales para miles de usuarios.
Según denuncia la plataforma, una de las líneas más afectadas ha sido la Línea 3, que habría pasado de ofrecer cuatro servicios por hora a disponer, en algunos tramos horarios, de una única frecuencia cada hora.
La organización señala que zonas como el Hospital General de Fuerteventura, El Matorral o Playa Blanca ya registraban problemas de saturación cuando las frecuencias eran de quince minutos, produciéndose situaciones en las que algunos usuarios no podían acceder a las guaguas por encontrarse completas.
A juicio del colectivo, la reducción actual de servicios ha agravado esta situación y afecta directamente a residentes que utilizan el transporte público para desplazarse diariamente por motivos laborales, sanitarios o educativos.
La plataforma reconoce que la Línea 16 ha experimentado algunos refuerzos, aunque considera que estas mejoras no compensan la disminución global de frecuencias en otras rutas.
Desde la entidad recuerdan que la movilidad sostenible no debe limitarse únicamente a la sustitución de vehículos convencionales por modelos eléctricos, sino que debe garantizar también un servicio público eficiente, frecuente y adaptado a la demanda real de la población.
Por este motivo, la Plataforma Ciudadana por la Movilidad Sostenible de Fuerteventura reclama al Cabildo insular la recuperación inmediata de las frecuencias anteriores, la realización de un análisis público sobre la ocupación real de las líneas afectadas y que las nuevas guaguas eléctricas sirvan para reforzar la oferta existente y no para sustituir servicios ya consolidados.
La organización concluye que la mejora tecnológica del transporte público debe ir acompañada de una oferta suficiente que permita responder a las necesidades de movilidad de la ciudadanía y evitar que el avance hacia modelos más sostenibles se traduzca en una reducción efectiva del servicio.