Centenares de personas presencian el ronqueo del atún en Feaga 2026

La Feria Agrícola, Ganadera y Pesquera de Fuerteventura (Feaga) 2026 volvió a acoger uno de sus actos más multitudinarios con la celebración del tradicional ronqueo del atún, que reunió a centenares de personas interesadas en conocer de cerca este proceso. La actividad fue realizada por la asociación Fuertegourmet y organizada por el Grupo de Acción Costera de Fuerteventura.

El encargado del despiece fue Tomás García, de la Cofradía de Pescadores de Gran Tarajal, quien trabajó sobre un ejemplar de atún de 390 kilogramos, con una edad estimada de entre 15 y 20 años, capturado mediante anzuelo, siguiendo prácticas sostenibles.

Durante el acto, la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, agradeció la labor de Fuertegourmet por fomentar el consumo de producto local, así como el trabajo de las cofradías y sus patrones en la defensa del sector pesquero en Canarias. En este sentido, subrayó que “la mejor forma de apoyar este sector es consumir nuestro producto, el que pescan nuestros pescadores y pescadoras”.

Por su parte, el consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca incidió en la importancia de respaldar al sector a través de iniciativas que contribuyan a su visibilidad y promoción. El evento contó también con la presencia del director general de Pesca, Esteban Reyes; el director insular de Puertos Canarios en Fuerteventura, Juan Luis López; el presidente de Fuertegourmet, Gustavo Astrada; y el patrón mayor de las cofradías de Canarias, Lorenzo Brito.

El público asistente pudo conocer de primera mano el proceso tradicional del ronqueo, denominado así por el sonido que produce el cuchillo al atravesar la espina dorsal del atún, similar a un ronquido. Este despiece profesional divide el ejemplar en tres partes principales —cuerpo, cola y cabeza— y permite obtener hasta 25 cortes diferentes.

El procedimiento comienza con una cata inicial para analizar la calidad de la carne, seguida del corte de la cola, el descabezado, la limpieza del espinazo y la extracción de los lomos. Posteriormente, se aprovechan distintas piezas como la ventresca, el solomillo, el morrillo o la cola, poniendo en valor el aprovechamiento integral del producto.