Blas Acosta: “Es insoportable, hemos pasado de 22.000 a 26.000 vehículos diarios entre El Matorral y El Castillo”

Imagen: Aritz Aula

El consejero insular de Infraestructuras del Cabildo de Fuerteventura, Blas Acosta, constata los problemas de tráfico que registra a diario el tramo que discurre por la Fv-2 a su paso por El Castillo y el aeropuerto, pasando por El Matorral. Se genera "un embudo" que requiere de una actuación urgente. Desde la corporación se trabaja en distintas opciones, aunque es precisa la autorización del Gobierno de Canarias para actuar en una vía que no es insular. La solicitud se realizó al inicio de legislatura, y, asegura, no ha habido respuesta.

El vicepresidente primero y consejero de Infraestructuras, Blas Acosta, describe como “insoportable” la congestión diaria en el corredor que conecta el aeropuerto con El Matorral y Caleta de Fuste, un tramo que soporta ya 26.000 vehículos diarios.

La cifra supera con creces las previsiones iniciales y ha convertido la vía en un punto negro estructural. “Está siendo insoportable", reconoció, en una entrevista en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular.  

Y es que las retenciones se repiten casi a diario, especialmente en días de alta llegada turística y en horas punta laborales, provocando importantes colas y la desesperación de los conductores que reclaman soluciones. 

Acosta identifica varios factores como causantes de esta situación. Por un lado, semáforos de acceso a El Castillo, paradas de guagua en El Matorral que frenan el flujo principal y rotondas saturadas en el acceso al polígono industrial de Antigua.

A ello se suma la mezcla de tráfico pesado, el transporte turístico y conductores que circulan a distintas velocidades.

Blas Acosta en el programa La Voz de Fuerteventura, en Radio Insular

A pesar del doble carril de acceso a la zona industrial -habilitado hace unos meses y que mejoró notablemente la fluidez del tráfico en la zona-, lo cierto es que con el incremento de la circulación, el problema no hace sino crecer. 

La corporación insular reclama soluciones estructurales desde hace años. Entre ellas, el desdoblamiento de la vía para convertirla en una avenida con mayor capacidad. “La idea era desdoblarla” , recuerda Acosta, que insiste en la necesidad de autorización del Gobierno de Canarias para intervenir en una carretera que no es competencia directa del Cabildo.

Desde el inicio de la legislatura anterior, dijo, el Cabildo está solicitando autorización para poder redactar el proyecto y ejecutar actuaciones. En Confía en que "de aquí a final de julio podamos tener alguna autorización para poder nosotros colaborar con la redacción de ese proyecto para poder ejecutar parte” de la intervención y ayudar a aliviar, en parte, la situación.

Entre las medidas, se baraja reordenar paradas de transporte público, mejorar cruces y ejecutar actuaciones puntuales que reduzcan la congestión.

El objetivo es ganar capacidad mientras avanza la autovía del sur.

Caldereta-Tetir, más de dos años de retraso

 

La presión sobre la red viaria se agrava, según el consejero, por los retrasos en otras actuaciones estratégicas. Acosta señala directamente a la obra entre Caldereta y Tetir como ejemplo de lentitud administrativa.

El consejero habla de “dejadez” en la tramitación del reformado del proyecto y en la actualización de precios. A su juicio, el tramo debería estar terminado desde hace tiempo. “Se tendría que haber terminado ya hace un par de años” , afirma.

Aunque se prevé la apertura parcial en los próximos meses, Acosta no oculta su escepticismo.

El vicepresidente apunta a retrasos acumulados y cuestiona anuncios que, a su entender, no resuelven el problema de fondo. La preocupación es que la infraestructura llegue tarde a una isla que ha incrementado su tráfico de forma constante.

Acosta también cuestiona decisiones técnicas en la ejecución, como pruebas con asfaltos experimentales. Defiende que la prioridad debe ser acelerar la obra con soluciones convencionales y seguras, evitando nuevos retrasos.