Sin cobertura en Maninubre: Vecinos de Antigua reclaman acceso a móvil y a internet
Vecinos de Antigua, residentes en la zona de Maninubre, denuncian la situación que llevan sufriendo desde hace años y que, aseguran, es cada vez es más insostenible. En las viviendas no tienen acceso a Internet, ni cobertura móvil suficiente.
Sin cobertura en Maninubre
Maninubre es una zona “completamente incomunicada”, denuncian en declaraciones a La Voz de Fuerteventura. Hay vecinos que han intentado buscar una solución, por su cuenta, y han optado por instalaciones de internet por satélite, “pero el servicio es inestable, falla constantemente y no permite trabajar ni estudiar con normalidad”, lamentan.
Mientras tanto, los residentes en la zona observan cómo la fibra óptica se implanta en el municipio, llegando a zonas cercanas, como Durazno, aunque, “en nuestro caso, no se ha extendido”.
El problema es, al parecer, logístico. No quieren instalar postes para el cableado, recalcan, “y tampoco se contempla realizar una zanja para dar servicio a los pocos vecinos que vivimos aquí”, lamentan, evidenciando las dificultades de las zonas rurales menos pobladas donde dar servicio no genera beneficio.
Al final, la decisión de no extender la red deja a estos vecinos “completamente abandonados”, denuncian.
Y es que, en el día a día, hay niños y estudiantes que no pueden hacer sus tareas desde casa, personas que no pueden teletrabajar y vecinos que se ven obligados a desplazarse al pueblo o conectarse de madrugada para poder realizar gestiones básicas, explican.
Pero lo más preocupante, insisten, es la falta de cobertura móvil. Hay personas mayores que viven solas y que, en caso de emergencia, ni siquiera pueden realizar una llamada. “No estamos hablando solo de comodidad, sino de seguridad”, insisten.
En esta situación, los vecinos llaman a las puertas del Ayuntamiento de Antigua, “llevamos años acudiendo, y también a las compañías”, aseveran, “pasando de una administración a otra sin recibir soluciones reales”.
En los últimos tiempos, la población en la zona sigue creciendo y el problema no hace más que empeorar, destacan. Por eso, piden “una solución urgente”.
No quieren seguir siendo ciudadanos de segunda por el simple hecho de vivir en esta zona. “Tener acceso a comunicaciones básicas en pleno 2026 no debería ser un privilegio, sino un derecho”, concluyen.