Manifiesto de AFFA en el Día Internacional del Alzheimer

“El día a día es muy fuerte”

José Bueno con las protagonistas del manifiesto
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Internacional del Alzheimer. Una jornada en la que "no hay nada que celebrar" pero que este jueves ha servido para visibilizar la labor de numerosas personas que asumen el cuidado en la Isla y reclamar gestión y planificación para unos cuidados dignos.


Sin papeles, sin un texto redactado o aprendido, sin un guión establecido, AFFA ha materializado su manifiesto en el Día Internacional del Alzheimer.  

Tras la emotiva actuación musical de Ayla Rodríguez y Tomás Perera, que han levantado los aplausos del público, Marisa, Nieves, Mariquiña y Teresa han ocupado el escenario de la Universidad Popular para visibilizar la labor diaria que realizan al cuidado de familiares y personas queridas.

 “El día a día es muy fuerte, es muy duro”, expresaban constatando el tremendo impacto que el deterioro cognitivo supone no solo en las personas afectadas sino en todo el entorno. ”Hay que estar 24 horas pendiente, porque son como niños”

En esta jornada, en la que “no hay nada que celebrar”, sí han considerado constatar una realidad que se dibuja en toda su fiereza. Para Teresa Cabrera, cofundadora de AFFA, su día a día se convirtió “en 13 años al cuidado de una persona, sola y sin ayuda”. No había recursos entonces y son insuficientes los que existen en la actualidad.

 “Hacemos lo que podemos con lo que tenemos, pero es labor de la administración pública proveer para que los cuidados sean dignos”. 

En esta misma línea se pronunciaba el presidente de AFFA, José Bueno, para reclamar servicios acordes a cada momento evolutivo y, sobre todo, “planificación y gestión”.

Lola García y autoridades locales e insulares respaldan el acto de AFFA

Por su parte, la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, agradeció públicamente a AFFA su labor y pidió disculpas “porque no hemos sabido llegar”.

Abogó por que en todas las corporaciones públicas “abramos los ojos” para atender no solo a las personas afectadas por la enfermedad sino a todo el entorno que las rodea, especialmente a las cuidadoras.

Para finalizar el acto, las personas asistentes al acto y encargadas, también, del cuidado de personas con Alzheimer subieron al escenario para reflejar en una imagen clara que la realidad de esta enfermedad afecta a muchas personas en la Isla.

El mensaje está claro: el colectivo es numeroso y también las necesidades a atender. La administración pública no puede mirar hacia otro lado.