Carta abierta al sector del taxi de Puerto del Rosario
Me dirijo a todos ustedes desde la cercanía y la preocupación de quien observa cómo pasa el tiempo mientras los problemas estructurales del sector siguen sin resolverse.
Este mensaje no pretende señalar ni dar lecciones a nadie. Es una reflexión honesta sobre la situación en la que nos encontramos y, sobre todo, una propuesta abierta para intentar encauzar el futuro del sector desde el entendimiento y la responsabilidad compartida.
Nuestra Asociación lleva ya varios años funcionando de forma independiente. Esta decisión, difícil y nada deseada, no fue una ocurrencia ni un capricho, sino la consecuencia directa de una situación que se entendía como insostenible. La salida vino motivada por numerosos conflictos internos y, en parte, por lo que se percibía como una falta injustificada de transparencia y de información, posiblemente derivada de un modelo de gestión que no lograba modernizar ni cohesionar al sector.
Desde entonces, se han producido malestares y escritos, muchas veces basados en informaciones que no compartimos ni reconocemos como ciertas, para forzar una vuelta a una Cooperativa en la que no se percibían cambios significativos. Cambios en la directiva y la prolongada falta de unidad han provocado un desgaste continuo en el sector y en su relación con el Ayuntamiento, hasta el punto de obligar a la administración a asumir decisiones que tradicionalmente correspondían al propio colectivo.
Resulta difícil de entender que, con los recursos disponibles, subvenciones y convenios con instituciones, el taxi de Puerto del Rosario no haya contado ni cuente aún con un call center propio, y que durante años se haya asumido la dependencia de una licencia externa, como es el caso de la Asociación de Taxistas de Corralejo, de la que se sirve actualmente la Cooperativa.
Esta situación contrasta con el hecho de que el propio Ayuntamiento nos brinda ahora la posibilidad de gestionar el servicio de forma gratuita, local y unificada a través del Centro de Coordinación Municipal del Taxi (CECOMÚN).
La sensación general es que el socio no sabe qué se hace ni qué recibe a cambio. Y cuando falta información, aparece la desconfianza.
La falta de unidad, de transparencia y de un servicio sólido ha llevado al Ayuntamiento a intervenir, modificando ordenanzas y creando el CECOMÚN para garantizar el servicio. No es la situación ideal, pero es la consecuencia directa de no haber sabido resolver nuestros problemas internamente como sector, yo el primero.
Mientras seguimos divididos, otras flotas y modelos de transporte ya se están organizando en Canarias; los últimos en Lanzarote, hace cinco días. La competencia no espera a que nos pongamos de acuerdo. Por miedo al no saber y al conformismo, perderemos todos.
No tengo problemas personales con nadie, ni busco enfrentamientos. Solo he actuado buscando asesoramiento para lo mejor de mi empresa y para el conjunto del sector, todos. Digo las cosas claras porque creo que es mi responsabilidad hacerlo, pero también quiero dejar claro algo importante: no busco cargos ni protagonismo. No tengo intención de seguir al frente de nada, salvo colaborar, para intentar ayudar a ordenar y normalizar la situación. Mi único objetivo es contribuir a dejar un sector más modernizado, transparente, equitativo para todos y, lo más importante, el usuario.
Creo sinceramente que aún estamos a tiempo. Propongo un camino sencillo y realista:
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Aceptar la situación actual y garantizar el servicio.
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Que todos estemos adscritos al Centro de Coordinación Municipal (CECOMÚN) mientras dure esta etapa.
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Que los teléfonos sean los nuestros, cooperativa y asociación, nada de teléfonos externos, y se gestionen desde ahí de forma clara y transparente para todos. De forma temporal.
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Abrir un diálogo real. Acudir a la Mesa del Taxi sin rencores ni mochilas del pasado y buscar lo mejor para todos, probar nuevas vías que hasta ahora no han sido lo mejor.
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Bajar tensiones, hablar con honestidad y abrir un proceso de normalización: diálogo, revisión del modelo más moderno de trabajo y, si procede, elecciones y nuevos planteamientos.
Recuperar la unidad del sector es difícil, pero si queremos, podremos.
Solo desde el reencuentro podremos construir soluciones duraderas. DEPENDE DE NOSOTROS.
El objetivo debe ser una gestión unificada, profesional, con información transparente, con un call center local o un CECOMÚN bien gestionado.
Ser nosotros quien controle las cosas verdaderamente importantes: tener subida de tarifas lo antes posible, cuotas justas, un reparto equitativo de trabajo transparente y comprobado por cada propietario, un sector fuerte y preparado para el futuro.
Llevamos años dando vueltas al mismo problema. La división, el desgaste, la salud por parte de todos y la falta de información desde un principio solo han traído intervención externa y más incertidumbre.
Aún tenemos la oportunidad de resetear, subir la palanca, poner contadores a cero y empezar a unirnos para construir desde lo que nos une: nuestro trabajo, el futuro del taxi en Puerto del Rosario y el bien común.
Probar otra vía, no hay otra.
Hablar con claridad es una responsabilidad, pero también lo es dejar constancia otra vez de que no se persiguen cargos ni protagonismos. No existe intención de liderar nada, salvo colaborar —si así se considera oportuno— para ayudar a ordenar, normalizar y fortalecer el sector.
Reciban un cordial saludo,
Antonio Pérez Hernández
Titular de la licencia LM08