Los trabajadores de ALSA convocan huelga indefinida de guaguas en Fuerteventura a partir del 2 de marzo
Los empleados denuncian que ALSA somete a su plantilla a una “esclavitud moderna” en Fuerteventura. Por eso, han convocado huelga indefinida a partir del 2 de marzo, que afectará al centro de trabajo de Zurita.
La plantilla asegura haber “llegado al límite” y denuncia una situación que califica como “esclavitud moderna”, con “jornadas interminables, presión constante y una gestión que está poniendo en peligro vidas humanas” .
Los empleados de la empresa ALSA denuncian que la seguridad de la plantilla, de los menores del transporte escolar y de las personas mayores usuarias del servicio “está siendo comprometida de forma alarmante” .
Señalan la asignación de vehículos “en mal estado”, con averías pendientes, sistemas ADAS desactivados e incluso ITV caducadas, pese a las inspecciones de trabajo interpuestas .
Los conductores afirman recibir estos vehículos bajo su responsabilidad directa y con miedo a ser sancionados “por desobediencia” si se niegan a salir a la carretera, viéndose obligados a elegir entre “arriesgar su vida y la de los pasajeros” o exponerse al despido .
El transporte escolar ocupa un lugar central en la denuncia: cada día se trasladan menores en vehículos que, sostienen, “no reúnen las condiciones mínimas de seguridad”. También se transporta a personas mayores y usuarios vulnerables. “¿Qué tiene que pasar para que se actúe?”, se preguntan .
En el plano laboral, denuncian “horas extraordinarias mal pagadas o directamente no abonadas”, manipulación de equipajes sin remunerar y una planificación que obliga a consultar cada noche el turno del día siguiente . “No hay estabilidad, conciliación ni descanso real. Viven pendientes del teléfono. Viven para la empresa”, recoge el escrito, que resume la rutina como “trabajar, dormir y volver a empezar” .
La plantilla subraya que reivindicaciones concedidas en Gran Canaria no han tenido respuesta en Fuerteventura y cuestiona las diferencias salariales dentro de la misma categoría profesional: “Igual trabajo, distinto salario. Mismo grupo empresarial, distinto trato” .
Además, denuncian “presión constante” sobre afiliados y miembros de la Representación Legal de las Personas Trabajadoras, con cambios de turno y modificaciones de jornada que, aseguran, generan “un clima de miedo y señalamiento” . La pregunta final es directa: “¿Vale más el beneficio económico que la seguridad de las personas que suben cada día a esos vehículos?” .