El Hospital General de Fuerteventura registra su primer parto por cesárea con el padre presente en el quirófano

 

El Hospital General de Fuerteventura, adscrito a la Gobierno de Canarias, ha atendido este pasado jueves, 29 de enero, el primer nacimiento por cesárea en el que el padre estuvo presente en el quirófano durante toda la intervención. El hito se enmarca en el protocolo de acompañamiento de gestantes en cesáreas programadas desarrollado por el centro el pasado año, conforme a las directrices del Servicio Canario de la Salud.

El parto se desarrolló con total normalidad y concluyó a las 09:21 horas con el nacimiento de una bebé sana, de 53 centímetros y 3,6 kilos, que mostró una excelente adaptación a la vida extrauterina. Desde los primeros minutos, la recién nacida pudo permanecer junto a sus progenitores, favoreciendo el contacto precoz y el vínculo afectivo. Tanto la madre como la bebé evolucionan favorablemente tras la intervención.

Durante todo el proceso, el padre acompañó a la madre desde la monitorización inicial hasta la fase de recuperación postoperatoria, compartiendo un momento clave para la familia y contribuyendo a un entorno de calma y apoyo emocional. El equipo sanitario estuvo integrado por ocho profesionales —anestesista, ginecólogas, matrona, pediatra, personal de enfermería, técnico auxiliar de enfermería y celador—, garantizando en todo momento la seguridad clínica y el bienestar familiar.

Esta actuación se inscribe en la estrategia de humanización del nacimiento del centro, alineada con la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN), que desde 2018 promueve el contacto piel con piel también en cesáreas. Como parte de esta línea de trabajo, la Gerencia de los Servicios Sanitarios de Fuerteventura ha implantado un protocolo específico para el acompañamiento en cesáreas programadas.

Entre los beneficios de esta medida destacan la reducción de la ansiedad y el estrés de la gestante, la mejora de la experiencia del nacimiento con participación activa del acompañante y el refuerzo del vínculo familiar, facilitando el apego temprano y el inicio de la lactancia materna.

La presencia del progenitor en quirófano se autoriza únicamente en cesáreas programadas y planificadas, en embarazos de 37 a 42 semanas y siempre que no existan factores de riesgo materno, fetal o anestésico, siguiendo las indicaciones del equipo sanitario y las normas de seguridad clínica.