Las cuadrillas avanzan en la recuperación de muros de piedra en Antigua y Tuineje con el apoyo de sus ayuntamientos

El programa ‘Fuerteventura, bonita por naturaleza’ culmina trabajos en Agua de Bueyes e inicia actuaciones en el barranco de El Mudo (Tiscamanita)

 

 El Cabildo de Fuerteventura, a través del Servicio de Obras y Maquinaria, ha encargado a las cuadrillas adscritas al programa ‘Fuerteventura, bonita por naturaleza’ el inicio de los trabajos de recuperación de muros de piedra seca en el barranco de El Mudo, en Tiscamanita, así como la continuación de las actuaciones en Agua de Bueyes, en el siguiente sector asignado tras completar el anterior.

Esta línea de trabajo se desarrolla en estrecha coordinación con los ayuntamientos de Antigua y Tuineje, combinando recursos técnicos y profesionales municipales e insulares. La presidenta insular destacó que esta colaboración permite “multiplicar el efecto de las cuadrillas en la recuperación de muros de piedra, la regeneración de los terrenos de cultivo tradicionales y la conservación de nuestros paisajes”.

El consejero de Obras y Maquinaria, Blas Acosta, señaló que “después de un año de trabajar sobre barrancos, gavias y presas a través de ‘Bonita por naturaleza’ y en coordinación con los servicios municipales, hoy podemos admirar el resurgir de nuestro paisaje identitario, como son los muros de piedra seca”. Añadió además que estas actuaciones están potenciando “una imagen tan poco frecuente como deseada del campo majorero en pleno florecimiento”.

Las cuadrillas especializadas continúan avanzando en la rehabilitación de muros de mampostería en seco, así como en el desbroce y recuperación de gavias para el cultivo en ambos enclaves. Para la reposición de los muros se emplea piedra del propio entorno, garantizando su correcta integración paisajística y el respeto a la tradición constructiva y a la idiosincrasia local que dio origen a estas infraestructuras.

Con estas actuaciones, el Cabildo de Fuerteventura refuerza su apuesta por la conservación del paisaje rural, la puesta en valor del patrimonio etnográfico y la recuperación de prácticas agrícolas tradicionales, contribuyendo a preservar la identidad del territorio y a mejorar el estado ambiental de los espacios intervenidos.